El descodificador

Posts Tagged ‘Félix Rodríguez de la Fuente

Usted quizá no se ha enterado, pero TVE está dedicando la semana al medio ambiente. Esto quiere decir que, coincidiendo con los días mundiales del agua y de la meteorología, salpican su programación con brotes verdes. Desde la reemisión de los clásicos de Rodríguez de la Fuente a películas que se desarrollan en la naturaleza (las magníficas “El último cazador”, el pasado martes, o “Cenizas del cielo», esta noche) pasando por pequeños reportajes en los informativos, piezas en “Informe semanal” o un espacio divulgativo de cinco minutos para las tardes de La 2. Buen intento, aunque quizá algo pobre. Ni siquiera han “colgado” en pantalla durante los siete días una mosca dedicada al acontecimiento, ya saben, el clásico alcornoque o la cabeza de lince con las siglas RTVE.

Uno de los grandes defectos de la actual televisión pública española es despreciar los documentales, la base de una programación verde. Emitir muchos, cuatro, cinco o más al día, puede entenderse como una declaración de principios, pero también que los utilizan como simple relleno. Me temo que se trata de esto último. Los documentales de TVE se repiten constantemente, no hay orden ni concierto en su emisión, no se promocionan debidamente (seguramente por las razones anteriores), apenas presentan novedades y estrenos… Parecen relleno. Y si tenemos en cuenta las condiciones económicas de TVE, me temo que cada vez rellenarán más y más horas con documentales «viejunos».

Para celebrar el aniversario de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente han recuperado “El hombre y la tierra”. ¿En los archivos de TVE no hay imágenes inéditas, restos de los rodajes, sobras de los montajes de aquellos programas? Me hubiese gustado ver algún programa especial, realizado con ese material inédito. Quizá una mini serie sobre Félix, con sus lugares favoritos, sus colaboradores, sus técnicas de rodaje, sus trucos, su forma de trabajar, extractos de sus conferencias y programas de radio. ¿Todo lo que se le ocurre a TVE, propietaria del patrimonio del mejor divulgador televisivo en la historia de España, es reponer una de sus series?

TVE no está para grandes dispendios. Es el momento, por tanto, de utilizar la imaginación. De sacar lustre al archivo, de acuerdo, pero también de revitalizar la producción propia, el servicio público, la cultura, el medio ambiente… Decrecer para hacer una televisión mejor. Recuerden que el decrecimiento es una tendencia ecologista para el siglo XXI. Tener menos para vivir mejor. Es decir, lentitud, desmaterialización, satisfacción, desarrollo sostenible, bicicletas, huertos urbanos, siesta…

.

P.D.1

El mando a distancia universal y perfecto…

P.D.2

“Es un piropo que se dice en Castilla La Mancha, y lo siento mucho si te has ofendido”, trata de justificarse uno de los concursantes de “Mujeres y hombres” (Telecinco). ¿Qué fue lo que dijo el semental en cuestión? “Tienes más patas que una caja de gambas”. Una minucia que, vaya por Dios, no gustó a la joven que se exhibe en el programa como lo haría una ternera en la feria de ganado de Talavera. El contrariado mozo castellano manchego insistió: “es que así es como decimos que tienes las piernas largas”.

.

Un motivo para NO ver la televisión.

Deadstring Brothers.

CD: Sao Paulo.

Desde Detroit llega este cuarteto fundamental, cruce entre Gram Parson, los Stones del “Sticky Fingers” e incluso los Wilco menos cerebrales, más rockeros. Originales, pero fieles a las raíces, Deadstring Brothers han grabado cuatro discos espléndidos en los que navegan entre lo acústico y lo eléctrico, lo ácido y lo dulce, el folk y el blues. Una gran actitud y unas canciones construidas desde la fe en el poder de las guitarras. Tan brutales como estos dos vídeos…

La pasada temporada de Fórmula 1 fue ruinosa para Alonso. Lógicamente, también fue ruinosa para La sexta. Es lo que tienen las grandes inversiones deportivas, una auténtica lotería. Pero resulta que arranca la primera carrera de la nueva temporada, dicen que la mejor de la historia, con Alonso en Ferrari, y en la primera carrera ya tenemos al piloto asturiano en lo alto del podio. Buena noticias para Alonso, para el deporte español y para La sexta. Buenas noticias incluso para Botín, un hombre que, como Warren Beatty, acumula motivos para frotarse las manos.

La sexta le dedica diez horas de programación a cada carrera del Mundial. Lógico: la Fórmula 1 se ha convertido en un deporte muy popular en España. Y lo hacen bien, con un comentarista de garantías (Lobato) y un cambio de ayudante (Marc Gené por un De la Rosa que vuelve a correr) que mantiene la solidez. El nivel intelectual de los pilotos-comentaristas parece muy superior al de, por ejemplo, los futbolistas-comentaristas. Una excelente preparación que, lamentablemente, no es extensible al resto de humanos al volante. Lo cual puede ser preocupante con Alonso otra vez de moda. Me explico…

Cuando la selección española de fútbol se impone en una gran competición, los aficionados a pegar patadas al balón aumentan de inmediato y convierten cualquier callejuela en el Bernabeu. Cuando Nadal gana Roland Garros, crecen las colas para inscribirse en cursillos de tenis. Simpatía por el éxito. Afinidad con los triunfadores. La victoria de los demás nos motiva, nos invita a ser ganadores, a crecer, a imitarles. Excelentes campañas de publicidad, puesto que nos invitan a practicar deporte. Además, en ningún caso se puede considerar a los aficionados al fútbol o al tenis seres peligrosos: en el peor de los casos, una ventana rota o un esguince de tobillo.

Con la Fórmula 1 es diferente. Los telespectadores que “se vienen arriba” cuando Alonso gana suelen tener a su disposición un coche. Pero no un circuito. Cuando acaba la carrera y los Alonsos, exultantes, pletóricos, salen a la calle, hay que tener cuidado. Las autovías, y hasta los caminos vecinales, se llenan de pilotos. Sería una pena estropear unas estadísticas que nos recuerdan que en los últimos cinco años se han reducido las muertes por accidentes de tráfico en un 40%.

.

P.D.

Se acaban de cumplir 30 años de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente. Un hombre excesivo en muchos aspectos, pero posiblemente el comunicador más importante en la historia de la televisión en España. Un genio. Recomiendo efusivamente la primera biografía autorizada del divulgador de la naturaleza («Felix Rodríguez de la Fuente: su vida, mensaje de futuro»), escrita por otro hombre fundamental para la conservación en España: Benigno Varillas, creador de la legendaria revista Quercus.

.

Un motivo para NO ver la televisión.

Cualquier libro de Miguel Delibes. Todo el mundo habla de “El camino” y el resto de clásicos, pero a mi me gustaría recomendar aquellos dedicados a la caza. En España hay más de un millón de licencias de caza, pero muy pocos cazadores. La mayoría son escopeteros. Delibes era un cazador. Los escopeteros disfrutan disparando a todo aquello que se mueve y, como no es legal disparar a las personas, disparan a los animales. Los cazadores son individuos diferentes, especiales, capaces de estar toda una mañana de invierno andando por el campo, bajo la lluvia, pasando frío, sin ver un conejo, sin disparar un tiro, y al llegar a casa decir que han vivido una gran jornada de caza.

“El libro de la caza menor”, “Diario de un cazador”, “Dos días de caza”, “Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo”, “El último coto”… Todos libros de caza escritos desde el amor a la naturaleza, desde el conocimiento del campo, desde el respeto a los animales. Nadie debería disparar a una perdiz sin haber leído antes estos libros, auténticos manuales de comportamiento cinegético.

Delibes en una gran fotograía de Chema Conesa

La frase no es de un iraquí que perdió a su familia durante la invasión de su país por tropas del trío de las Azores. La frase es del ex presidente del Gobierno José María Aznar, uno de los individuos que organizaron aquella guerra. Pero qué demonios, es tan efectista que puede aplicarse a muchas situaciones, a diferentes personas, a distintos gobiernos. A mí, por ponerles un ejemplo, me viene bien para calificar la gestión socialista de la televisión pública española: nunca nadie hizo tanto daño en menos tiempo.

Cualquiera que vea TVE sabe, gracias a las autopromociones con que saturan sus informativos,  que desde que no tiene publicidad ha aumentado su audiencia. Sin embargo el ambiente que se vive dentro de la televisión pública no es el mejor posible: los trabajadores, reunidos en diferentes asambleas, organizan paros parciales de tres horas, concentraciones sonoras, una gran manifestación (sábado 20 de febrero) y, finalmente, una huelga general de 24 horas (miércoles 3 de marzo).

Nada nuevo. Los flecos del último capítulo en el viejo proyecto socialista de desmantelar la televisión pública. Proyecto cuyo comienzo coincidió, no lo olviden, con la creación de nuevas cadenas de televisión privadas y el proceso para asegurar la supervivencia económica de éstas.

El proyecto se encuentra en la fase final, por lo que me tomo la libertad de recordarles de manera telegráfica los pasos seguidos hasta llegar aquí. Hace unos años todo empresario quería una televisión, es decir, una fuente inagotable de dinero y poder. Lamentablemente la tarta televisiva no daba para alimentar tantas cadenas, por lo que fue necesario sacrificar a una de ellas para que, como en la tragedia de los Andes, sirviese de sustento a los supervivientes. Le tocó a la televisión pública, qué le vamos a hacer. Primero quedó debilitada al ser despojada de lo mejor de su patrimonio: los trabajadores veteranos. Tras el ERE el Ente perdió punch, y las cadenas recién nacidas se hicieron un hueco a codazos. Después llegó la crisis y, como las cadenas privadas necesitaban dinero, TVE les cedió generosamente su publicidad (un 80% de la inversión publicitaria de TVE va a parar a las privadas). Pero no era suficiente, por lo que la televisión pública fue abandonando la producción propia y externalizando trabajo: hasta 53 empresas le  facturan a RTVE (mientras muchos trabajadores de la casa permanecen con los brazos cruzados), cuenta con 110 directivos “externos”, el 80% de la producción de deportes está en manos ajenas…

Santiago González, nuevo director de TVE,  respondió el pasado sábado en La 2, en una entrevista con Elena Sánchez (defensora del telespectador), a la pregunta de si el nuevo modelo de financiación de la televisión pública puede afectar a sus contenidos. “Debemos optimizar los recursos que tenemos y utilizar a todos los trabajadores… en ese encaje se va a mover el futuro inmediato de la televisión pública”, dijo sin decir nada. Mucho más claro es Jaume Roures, presidente de Mediapro y quién sabe si adivino o poseedor de información privilegiada, al adelantar el futuro de la televisión pública: “TVE se quedará sin gasolina en seis meses. Los fondos no van a ser suficientes como para mantener un nivel atractivo de contenidos”.

En la última asamblea el grito de los trabajadores de TVE fue “¡basta ya!”. Me temo que ya es tarde: la televisión pública española, como la sanidad madrileña, sucumbe víctima de ambiciones personales, de manipulaciones políticas, de intereses privados. Es un cadáver andante.

.

P.D.

Y ya que hablamos de TVE, de su financiación y de cómo afectará a la programación… Esta misma tarde (19.00, La 2) tendrá lugar el estreno de una gran serie documental: “El hombre y la tierra”. Sí, aquella que grabó Félix Rodríguez de la Fuente entre 1975 y 1980. Un clásico francamente interesante, de innegable valor histórico, que nos lleva a realizar ciertas reflexiones:

1.- ¡Qué tiempos aquellos, en los que la televisión pública española apostaba por las grandes producciones! (¿Recuerdan “Al filo de lo imposible”?).

2.- ¿Aguanta el paso del tiempo “El hombre y la tierra”? No se lo digo sólo por compararlas técnicamente con las que emite actualmente la BBC de David Attenborough. Se lo digo por la bronca de hace unos días sobre la foto trucada de un lobo, domesticado, saltando una valla. Actualmente los documentales pretenden mostrar a animales en estado salvaje, sin troquelar, sin alterar comportamientos naturales. Rodríguez de la Fuente fue un gran comunicador, un maestro, pero muchas de sus escenas tenían “truco”.

3.- ¿Esto es todo lo que puede ofrecer TVE en cuestión de documentales? Repeticiones anárquicas para la sobremesa y reposición de antiguallas (con todos los respetos) por la tarde.

.

Un motivo para NO ver la televisión

Mendel el de los libros.

Stefan Zweig.

Editorial Acantilado.

“Los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido”. Con esta frase termina “Mendel el de los libros”, un cuento tan breve, apenas 57 páginas, como maravilloso, que cuenta la historia de un librero que pasa su vida sentado en la misma mesa de un café de Viena. Dotado de una memoria prodigiosa, Jainkeff Mendel convierte ese lugar en su sala de lectura, su despacho, su hogar. Hasta que un día es detenido y enviado a un campo de concentración. Cuando regresa nada es igual. Zweig escribe un grandioso relato sobre las injusticias de la guerra, la necedad de las fronteras, la ignorancia y el conocimiento y, sobre todo, sobre la tolerancia y la exclusión. Espectacular e imprescindible.


junio 2023
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930