El descodificador

Archivo para febrero 2011

“Todo el que espera a la pena, la sufre; y todo el que la merece, la espera”. Michel de  Montaigne

A medida que se acercan las elecciones se dispara el consumo de dos productos básicos: cemento y televisión. El retorno del compañero del ladrillo, esa papilla de caliza, arcilla y arena con que España se alimentó las últimas décadas, se debe al crecimiento de la obra pública, un reclamo infalible para que el pueblo llano, ignorante y olvidadizo vuelva a prestar atención a la política. La televisión siempre ha estado ahí, pero ahora se encuentra en campaña: en el previo del partido Deportivo de la Coruña-Real Madrid (La Sexta) el defensa Albiol no se limitó a hablar de cómo jugar con cuatro centrales o del contraataque como gran descubrimiento de Mourinho. ¡Confesó que su político favorito era Francisco Camps!

Parece evidente que Camps no es un gran político, ni tampoco un ejemplo de honradez, ni siquiera un buen comunicador, pero no se puede negar que despierta pasiones. Y que los periodistas le adoran, como la auténtica mina informativa en que se ha convertido. La última: “Camps pagó 2,5 millones de euros a Calatrava por un proyecto fantasma”. Pero donde el presidente de la Generalitat Valenciana es especialmente querido es en su propio partido: “Camps en el banquillo no es la mejor idea para una campaña”, reconoció Dolores de Cospedal en una entrevista en Veo 7 .

Francisco Camps es lo peor que le ha podido pasar a una política, la española, sembrada de dudas. Camps es el abuso, la mentira, la mediocridad, la burla. El desprestigio de la justicia. El deterioro de las instituciones. El hazmerreir de la democracia. Pero sobre todo Camps es impunidad, el primer síntoma de la corrupción del Estado. Un retroceso a lugares malignos e incivilizados en los que todo vale, no hay castigo, los políticos son todopoderosos.

Camps es lo último que necesitamos…

“Dimos la noticia que todo periodista quería dar”. Con estas palabras quiso Ana Rosa Quintana zanjar la polémica sobre la entrevista emitida por su programa con la mujer de Santiago del Valle, presunto autor de la muerte de la niña Mari Luz, en la que acusaba directamente a su marido de la muerte de la pequeña. Ana Rosa comete dos errores de gravedad. Cree que todos los periodistas son iguales, primero, para inmediatamente después ejercer de portavoz de todo el colectivo. El resultado de semejante impostura sólo podía ser una mentira.

A un servidor, por ejemplo, la noticia que le gustaría dar tiene que ver con Francisco Camps. El titular sería más o menos éste: “El presidente de la Comunidad Valenciana paga finalmente un alto precio por su soberbia”. El resto del texto se lo dejo a usted…

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Un motivo para NO ver la televisión

Cauces de maldad.

Autor: Michael Connelly.

Editorial: Ediciones B.

El último libro del Connelly norteamericano tiene ya seis años, pero se publica ahora en un cómodo y ajustado (10 euros) formato de bolsillo. La historia parte de uno de los título más populares del escritor,  “Deuda de sangre” (convertida en película por Clint Eastwood), y recupera a muchos de sus  personajes: Rachell Walling, Terry McCaleb, su mujer Graciela, Robert Backus (el Poeta) y, por supuesto, un Harry Bosch cada vez más escéptico.

No estamos ante la obra maestra de Connelly, es evidente. “Cauces de maldad” siempre parece un libro ya leído, diseñado para prolongar un éxito o quizá satisfacer las necesidades de los seguidores del escritor. Una dosis cortada para evitar el mono. Correcto en su planteamiento y desenlace, brillante en algunos diálogos, sin embargo resulta extrañamente conocido e incapaz de sorprender. Un libro menor, en el que sólo sorprende que Connelly intercale la utilización de la primera y la tercera persona. Espeluznante portada, por cierto.

“La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples”. Salmo 119:129-130

Juan Luis Cebrián, consejero delegado de PRISA, alertó durante la inauguración de la 25ª promoción del master de El País del riesgo populista en el nuevo escenario digital. El periodista y académico dijo que “muchos ciudadanos otorgan una credibilidad inaudita a las mentiras, rumores, calumnias y disparates de los confidenciales y blogueros, que desdicen del rigor periodístico de los medios tradicionales”. Cebrián defiende el Wikiperiodismo que practica su periódico, interpretar y publicar los “cables” que les filtró Julian Assange, pero advierte que la interpretación y publicación de la actualidad realizada por otros puede convertirse en Wikipopulismo.

Cebrián habla de “el rigor periodístico” como de una exclusiva de “los medios tradicionales”. Y como no creo que se refiera a El Mundo y el 11-M, imagino que se trata de una alusión a sus propios “medios tradicionales”, los del grupo Prisa. Un viejo error, que se repite a lo largo del tiempo: la legendaria soberbia de una empresa que, después de serlo todo en el mundo de la comunicación, se desintegra víctima de una gestión nefasta: su deuda asciende a 5.000 millones de euros, han vendido el 44% de Digital +, han cerrado CNN+ y perdido el control de Cuatro, están maltratando la Cadena SER, acaban de anunciar un ERE de 2.500 trabajadores… El desaparecido Soitu (No Mass Media, ¿recuerdan?) contó en su día de manera impecable el derrumbamiento de este gran grupo “tradicional”.

Leyendo este fin de semana El País me ha parecido encontrar varios ejemplos del “rigor periodístico de los medios tradicionales” al que se refiere Cebrián. El sábado publicaban una crítica excelente de “El manuscrito de nieve”, la nueva nóvela de Luis García Jambrina publicada por… Alfaguara. En el periódico del domingo se podía leer una fabulosa entrevista, a toda página, con Alejandro Nieto, director general de… la cadena SER. El suplemento dominical tampoco estaba mal, puesto que incluía un reportaje a todo trapo (seis páginas) sobre “Crematorio”, la nueva serie que estrena el lunes siete de marzo… Canal +. Finalmente, y también ayer domingo, la Defensora del Lector contaba precisamente la historia de un alumno del máster de la Escuela de Periodismo EL PAÍS-UAM que ha escrito un texto en ese periódico en el que ha copiado el 80% del contenido de un documental. Su propósito era “democratizar la sabiduría”.

En el periodismo español no hay día sin mesías. Cuando no dan doctrina los directores de grandes periódicos son los consejeros delegados y, cuando no, los gurús a su servicio. Todos hablan sobre el futuro de la profesión, todos apuestan por el periodismo de calidad mientras despiden trabajadores, promocionan mamporreros, firman ERES y conducen coches de empresa. “¿Seremos los periodistas sustituidos por ecuaciones complejas?”, se preguntaba un Cebrián aficionado a las alertas, a las reflexiones profundas y a las frases para la posteridad. A lo largo de los últimos años ha tenido innumerables ocasiones de aplicarse su propia medicina. Lástima. Es la palabra de Dios…

Por cierto… ¿Qué pensará Cebrián, adalid del periodismo de calidad, de Telecinco, su actual socio audiovisual? ¿Verá con buenos ojos la sustitución de CNN+ por el “Gran Hermano 24 horas”? ¿Creerá, como le sucede con los blogs, que “muchos ciudadanos otorgan una credibilidad inaudita a las mentiras, rumores, calumnias y disparates” de Telecinco?

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P.D.

“No quiero más cámaras, por favor… voy a acabar muy malamente”, lloriquea la mujer de Santiago del Valle, presunto asesino de Mari Luz Cortés. El cámara de Cuarzo, la productora del programa de Ana Rosa Quintana, responde a esas súplicas con un primer plano de su rostro desencajado. Según El Mundo, la productora se convirtió en la sombra de Isabel García, siguiéndola “día y noche para evitar que pudiera aparecer en el plató de otra cadena”.

Toda la miseria de la televisión, los repugnantes métodos del programa de Ana Rosa Quintana, se pueden apreciar en las imágenes conseguidas por El Mundo TV. La enésima demostración de que en  algunos programas, para algunas personas, el fin (la audiencia, el dinero) justifica los medios (acosar a una enferma mental).

En Telecinco están apenados. No por el método empleado por la productora a su servicio, sino porque creen que les tenemos manía y les juzgamos con mayor severidad que al resto de cadenas. “Duele ver que no sea juzgado de la misma forma una exclusiva que da un medio, que una exclusiva que puede dar cualquier otro periódico o cadena de televisión”, se atreve a decir un portavoz de Telecinco. La presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Elsa González, no es de la misma opinión: la “exclusiva” emitida por Telecinco es “un atentado contra la dignidad de la entrevistada” y “no favorece la reputación de los medios de comunicación ni la de los periodistas”.

En Telecinco están tristes, pero hay algo que les compensa todos estos malos tragos: en 2010 han ganado 70,5 millones de euros, un 45,6 % más que el año anterior. ¡Viva la telebasura! ¡Arriba Ana Rosa y sus necrófagos!

El encuentro celebrado en Madrid en el que cinco directores de otros tantos grandes periódicos han debatido sobre el futuro del periodismo se puede considerar un éxito. En el momento de escribir estas líneas, el post que dedicó este blog al tema ha reunido apenas 83 comentarios, por debajo de la media diaria, mientras que la noticia sobre el mismo tema de la portada de elpaís.com tiene 79 comentarios. ¿Qué conclusión podemos sacar de estos números? Desde luego no que este sea un blog de referencia, capaz de crear un ápice de opinión o competir con los grandes medios. Este es un blog perdedor, reconozcámoslo, que después de haber dado tumbos por distintos medios digitales se consume en el limbo de WordPress. Sólo los buenos lectores, esos con criterio, educación y gracejo a la hora de comentar cada post, mantienen viva la llama. La conclusión a la que llego es mucho más prosaica: las reuniones de gurús de diarios de papel importa un pimiento al lector digital. Y Wikileaks, otra hortaliza a elegir. El ombliguismo que sacude la profesión hace que amplifiquemos unos debates internos que, en realidad, traen sin cuidado a nuestros clientes, los ciudadanos que consumen información. Los periodistas, como los políticos, nos aferramos a nosotros mismos en un abrazo suicida. Mal hecho: la gente pasa de nosotros.


Es duro asumir la soledad. Los periodistas, que lo hemos sido todo, ¡el cuarto poder!, ahora tenemos la reputación tan sucia como pueda tenerla una notario, un constructor o incluso un diputado. “¡Ten cuidado, que la única verdad es la fecha!”, vocea el dueño del bar de mi pueblo cuando, cada mañana, me pasa el periódico.

Hemos comentado en otras ocasiones la malsana connivencia entre periodistas y políticos, hermanos en una carrera suicida que tiene como premio el  descrédito total. Ejemplos de estupidez y soberbia por ambas partes nunca faltan. Hoy les recordaré dos pequeños detalles visuales, tan simpáticos como miserables: la foto robada por Gallardón y la foto robada a Esperanza Aguirre. El primero ha realizado un fotomontaje para una campaña de promoción con una imagen propia superpuesta sobre otra pirateada de la portada de un libro. Una torpeza. La segunda ha sido “pillada” por El Mundo cuando salía, en camilla y con la anestesia aún corriendo por sus venas, del quirófano. Un robo.

Gallardón ha tirado de Photoshop y se ha ahorrado una foto. No es la primera trampa de este hombre, acostumbrado a manipular hasta los índices de contaminación de la capital de España. El caso de la Presidenta de la Comunidad es diferente, puesto que afecta a un medio de comunicación que publica, en portada, una foto de un paciente nada más salir del quirófano. Para El Mundo, esas imágenes de bajísima calidad, realizadas con un teléfono móvil, son “un trabajo periodístico” y “son respetuosas, tomadas en un pasillo por el que pasaba más gente, no en una habitación”.

La pregunta es sencilla: ¿la fotografía aporta algo al lector? ¿Informa de algo interesante? Recuerden: Esperanza Aguirre arropada por una sábana saliendo del quirófano. ¿Ha sido tomada con permiso del paciente o de sus familiares? En El Mundo lo tienen muy claro: “Creemos que hemos aportado un documento interesante, y por supuesto hemos respetado la intimidad de la paciente… No vulneramos nada, entramos por la puerta sin saltarnos ningún control…”.

El Libro de Estilo de El Mundo dice, en su página 107, capítulo “Robos de imágenes y palabras”, lo siguiente: “Introducirse subrepticiamente en el domicilio de una persona… o en cualquier dependencia -un juzgado, la sede de un partido, para obtener un documento- es un delito de allanamiento debidamente tipificado. No es necesario, pues, insistir siquiera en que se trata de una práctica inaceptable para un periodista”. Resulta especialmente divertido, teniendo en cuenta que se trata del libro de estilo de los reyes de la cámara oculta, el último párrafo: “También es inaceptable el uso de teleobjetivos, micrófonos ultrasensibles u otros medios técnicos para captar imágenes de personas dentro de edificios o fincas privadas (y no sólo entre cuatro paredes)”.

El Telediario (TVE) de mediodía dedicó los primeros quince minutos a recordar el fallido golpe de Estado del 23F. De todas las obviedades y simplezas que se pudieron escuchar, me quedo con las respuestas del Rey a las preguntas de la prensa durante su visita al Congreso. Por su enorme interés histórico me he tomado la molestia de transcribírselas…

Pregunta: ¿Qué recuerdos le trae el 23F?

Respuesta real: Pues que estamos mucho mejor.

Pregunta: ¿Qué recuerdos tiene de aquella noche?

Respuesta real: Pues que esta noche he dormido muy bien… no aquella.

Pregunta: ¿Satisfecho con la evolución de España?

Respuesta real: Sí, mucho.

Pregunta: ¿Cree que se conoce toda la verdad sobre el 23 F?

Respuesta real: Yo creo que sí, y si no la inventan por ahí, o sea que…


(Juan Carlos en las Cortes, en 1975, jurando acatar y defender los Principios del Movimiento)

Después de unas respuestas tan brillantes, dignas no sólo de un monarca campechano, sino de un estadista grandioso, me veo obligado a cambiar mi opinión sobre el rey Juan Carlos y su participación en la transición. Debió ser fundamental.

Con sus reflexiones, análisis y decisiones, su majestad pone el listón muy alto. Quizá por eso no sea fácil dedicarse a la política en España. Trinidad Jiménez, flamante ministra de Asuntos Exteriores y Cooperación, se plantó frente a las cámaras de televisión para, con gesto adusto y voz firme, sentenciar: “no vamos a consentir que Gadafi siga matando a su propia gente por más tiempo”. Jiménez no se detuvo a explicar su plan para detener a un genocida que, ajeno a tan vehementes declaraciones, días después continuaba asesinando civiles. Las de Jiménez eran unas declaraciones tan rotundas, brillantes y necesarias como huecas: ella y el resto del Gobierno en realidad están preocupados porque la revolución Libia pueda hacer subir el precio de la gasolina de cara a las próximas elecciones. ¿Sabe usted quién está solucionando los problemas de Libia? El pueblo libio. Así de útil es la política.

Trinidad Jiménez parece menos dotada que su majestad para la política. Alguien incluso podría llegar a pensar que no está capacitada para ser ministra de un gran país europeo. Quizá no seamos un gran país europeo, quizá ella sea ministra porque de alguna manera tenían que compensarla por su fracaso con Tomás Gómez, o quizá todo sea más sencillo: el nivel de Trinidad Jiménez es el nivel de la política española. Tranquilos, se puede caer más bajo…

En una reunión del Congreso sobre las condiciones de contratación de los trabajadores discapacitados, la diputada del Partido Popular Celia Villalobos se refirió a ellos como “los tontitos”. José Bono le recriminó esas palabras, y Villalobos le contestó diciendo que ella “habla de forma coloquial”. “Como se habla en mi tierra”, aseguró esta mujer nacida, por si usted no lo sabía, en Málaga. Poco después, seguramente en un desesperado intento por corregir su primer despropósito, dijo que José Bono “es lo más fascista que he visto en mi vida…”.

Escuchando a los políticos las palabras del rey adquieren una dimensión aún mayor. ¡Cuánta sabiduría recogida en sus prudentes, pero profundas, declaraciones! No es de extrañar que los políticos sean ambiciosos y, como su majestad, quieran llegar a lo más alto. El afiliado de base un buen día se plantea ejercer de delegado en un Congreso Federal. Tras la experiencia, a ese delegado no le importaría ser concejal (y si es de urbanismo, mejor). Animado por el éxito, el concejal decide ponerse a disposición de todos los españoles y ser diputado. Una vez en el Congreso es difícil no sentir la llamada de los ministerios. Tras catar coches oficiales, gañotes, reverencias y demás zarandajas propias del gabinete gubernamental, ¿cómo no soñar con utilizar  todos esos conocimientos para levantar España desde Moncloa? No es de extrañar que José Bono piense que el que no quiera suceder a Zapatero, que “se haga fontanero” o “se vaya de monaguillo”.

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Un motivo para NO ver la televisión.

Hayes Carll.

Cd: KMAG YOYO (And Another American Stories).

El segundo disco de este cantautor de Houston (Texas) es una nueva demostración de fuerza y sensibilidad. Con algunas canciones de aire rockero, otras construidas sobre caricias de mandolina y un par de ellas prácticamente a capella, Carll confirma algo que ya sabíamos: lo importante son las canciones. Olvide la portada, una de las más espantosas de los últimos años, y disfrute de magnífico rock de raíces.

“La gente que lleva los periódicos ya no respeta su propio producto”. David Simon, periodista y creador, guionista y productor de “The Wire”.

“Actualmente, dado el estado de impotencia del periodismo, me parecería ofensivo que me llamaran periodista”. Julian Assange, fundador de Wikileaks.

¿Quién dijo que la prensa agoniza? Esta tarde, cuando las más bellas modelos muestren sus encantos y sus trapitos en Cibeles, por la pasarela del madrileño museo Reina Sofía desfilarán los directores de The New York Times, The Guardian, Le Monde, Der Spiegel y El País. La mayor concentración de gurús por metro cuadrado de los últimos tiempos, dispuesta a debatir sobre el futuro del periodismo. ¡Ni más ni menos! Todos los periodistas con ánimo de trabajar en un futuro deberíamos asistir a este espectáculo, puesto que sobre el escenario del Auditorio 400 se concentrará un talento sólo comparable al ofrecido por Placido Domingo, José Carreras y Luciano Pavarotti en la gira de los 90. Es de esperar que los cinco tenores del papel señalen el camino que los periodistas debamos seguir para sobrevivir. ¡Por allí resopla!

Algún periodista antisistema, de esos que creen que el futuro del periodismo son los periodistas, quizá piense que estos gurús no están para muchos trotes, puesto que suya es buena parte de la responsabilidad de la actual ruina de la profesión. Impartir doctrina desde la dirección de The New York Times, Le Monde o El País parece cuando menos atrevido. Recuerden que en los últimos años el diario neoyorquino ha reducido salarios, ha vendido su sede en el rascacielos de Renzo Piano, ha despedido trabajadores y ha registrado enormes pérdidas. Que Le Monde ha despedido decenas de periodistas, se encuentra acorralado por una deuda de 105 millones de euros y publicó hace unos días un editorial en el que trataba de explicar “las angustias financieras que le obligan a buscar un socio capaz de recapitalizar la empresa y garantizar su perennidad e independencia”. O que Prisa, la empresa editora de El País, acaba de anunciar un ERE que afecta a 2.500 trabajadores.

¿El futuro del periodismo? Me temo que bastante tienen con llegar a fin de mes. “Los diarios españoles sufren la peor crisis de su historia”, afirmaba El País el pasado mes de diciembre. Las pérdidas suman 34 millones de euros en 2009, la publicidad cae un 22,5%, la venta de ejemplares el 5,6% y la edad media de los lectores sube hasta los 44,4 años.

Vayamos por tanto un poco más lejos y planteemos una alternativa a las opciones ya conocidas, ya fracasadas. En estos tiempos de nuevas e imparables tecnologías ¿Necesitamos realmente a los grandes medios para estar informados? Quiero decir, para que nos informen de la situación en Libia desde fuera de Libia, como está sucediendo hoy. O para nos informen de lo que sucede en El Cairo desde la habitación de un hotel de El Cairo, como sucedió ayer. O para que nos informen de los libros de sus propias editoriales, de las películas de sus propias cadenas de televisión, de los programas de radio de sus propias emisoras…

No sé dónde está el futuro del periodismo, pero sé dónde no está. En el pasado. En los grandes grupos. En el periodismo de pasarela. En los gurús que sólo son capaces de salvar sus propios culos.

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Un motivo para NO ver la televisión

North Mississippi Allstars.

Cd: Keys To The Kingdom.

Tras la reciente muerte del gran Jim Dickinson, bluesman y productor, la banda formada por sus hijos, los hermanos Dickinson (Luther y Cody), y el bajista Chew, acaba de lanzar un disco memorable. “Keys To The Kingdom” va mucho más allá del blues pesado, el folk recio o las jam sessions que ofrecieron en anteriores grabaciones. Este nuevo disco es un ejemplo de rock and roll atemporal, eterno, creado con un ojo puesto en las raíces y otro en los Stones.

Uno de los mejores discos de los North Mississippi Allstars, sin duda, que por si fuera poco cuenta con colaboraciones realmente importantes: Ry Cooder, Mavis Staples, Alvin Youngblood Hart…

Un atracador entró en una sucursal de la Caja del Mediterráneo de Alicante armado con dos cuchillos jamoneros. No quería dinero, sólo resolver unos papeles. Pidió tres cosas: Una litrona, salir en la televisión y un abogado. Por este orden. La policía, quizá camuflada con monos de repartidores de Mahou, le detuvo durante la entrega de la cerveza. Nunca sabremos qué trámites legales o financieros quería agilizar nuestro forajido, pero debía ser algo peliagudo para tener que recurrir a dos armas tan letales como el miedo (los jamoneros) y el poder mediático (la televisión).

Salvando las enormes distancias, Gadafi y sus secuaces están empleando en Libia una política represora similar, basada en la garrota y el control de los medios de comunicación. Las consecuencias están siendo diametralmente opuestas: la brutal actuación del ejército y la policía de Gadafi ha causado ya cientos de muertos. Fuera de Libia sólo podemos ver algunas imágenes capturadas con teléfonos móviles. Mientras, Saif el Islam El Gadafi, hijo del dictador, utiliza la televisión para lanzar mensajes amenazadores: “Esto va a ser peor que Irak y Yugoslavia”.

¿Dónde consiguen los dictadores las armas con las que matan a la población civil? En los países democráticos. España aumentó un 44% su venta de armas durante la crisis, exportando en 2009 material militar por valor de 1.346 millones de euros. Durante años, casi la mitad de las armas que hemos vendido han tenido como destino países no democráticos.

Los estados del Magreb y Oriente Próximo, esos cuyas poblaciones se están rebelando contra la tiranía, la corrupción y la injusticia social, son unos excelentes clientes. Por si usted no lo sabía, Libia e Irán suman el 50% del material de doble uso, militar y civil, vendido por España en 2009. Y el país de Gadafi utiliza tecnología vasca para sus armas y programas nucleares. Es más, en estos momentos España está a punto de cerrar la venta de 250 carros de combate a Arabia Saudí, otro país sin elecciones y con manifestaciones y disturbios, por 3.000 millones de euros, el mayor negocio armamentístico de la industria militar española. Finalmente le recordaré que las exportaciones de armas a Marruecos, un país en el que soplan vientos de cambio, crecieron un 923% durante 2008, pasando de 11,13 a 113,90 millones de euros, aumento que convirtió a la dictadura más próxima a nuestro país en el tercer cliente de la industria militar española, con el 12,2% del total de exportaciones.

Son los habituales ejercicios de hipocresía y cinismo de los países democráticos, capaces de aceptar sin inmutarse petrodólares manchados de sangre. Un último ejemplo de esta doble moral nos lo ofrece el Rey. Siguiendo los pasos de José Bono en Guinea Ecuatorial, Juan Carlos muestra su apoyo a Kuwait de la mejor forma posible: viajando a la región en conflicto. Invitado por el emir, el próximo sábado Juan Carlos visitará este país petrolero, donde coincidirá con su colega el rey de Marruecos.

Le dejo con algunas imágenes del álbum familiar de Gadafi padre…

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P.D.

Ironía densa y discutible la de Fernando Savater cuando, entrevistado en Telecinco, dijo: “me he divertido mucho con el terrorismo”. Y agradeció que ETA le haya hecho “estar vivo, activo, metido en política y jóven”. “Personalmente no solamente no estoy enojado sino al contrario. Casi lo agradezco porque me han dado 15 o 20 años más de juventud”, aseguró el filósofo con una sonrisa en la boca.

Memorable especial de “El gato al agua” (Intereconomía) dedicado a la segunda crisis de Rumasa. José María Ruiz Mateos junior, consejero delegado de Nueva Rumasa, asistió al programa para responder, acompañado por directivos de la empresa y abogados del prestigio de Marcos García Montes, a las preguntas de unos tertulianos que, de puro rancio, parecían figurantes de “La señora” o “Cuéntame”. Dos horas sin duda inolvidables, debido a lo inverosimil, esperpéntico y absolutamente surrealista del espectáculo: “Nosotros no nos regimos por lo que dicta la ley”, dijo en un momento de sinceridad un joven Ruiz Mateos en el que ya se advierten, maldita sea, los mismos síntomas de intoxicación por kriptonita que padece su padre. Elegantemente vestido, con un traje amplio que ocultaba a la perfección la malla de superhéroe, Ruiz Mateos junior no recurrió al dramatismo teatrero del patriarca y evitó amenazar con pegarse un tiro antes de dejar en la estacada a miles de inversores. Quizá por eso no consiguió emocionarme ni cuando intentó tranmitir confianza: “Antes venderíamos nuestras casas que dejar de pagar a un bonista”. La tranquilidad duró poco, puesto que inmediatamente después reconoció, entre dudas y carraspeos, que “el que la dueña de esas sociedades, sea Dhul, Apis o Clesa tenga una matriz domiciliada en un país extranjero como puede ser Holanda, Belice o cualquier otro no tiene otro motivo que el que proviene de la experiencia amarga del pasado cuando fuimos robados de todos nuestros bienes”.

En vista de las incongruencias, verdades a medias y flagrantes mentiras que soltaban tertulianos y rumasianos, los comentarios enviados vía teléfono por los telespectadores se convirtieron en lo más entretenido del programa. Esta es una pequeña selección de los mismos (a 1,42 ó 1,95 euros, dependiendo de móvil o fijo):

- “Apoyar a Rumasa y no a estos ladrones socialistas”.

- “Ruiz Mateos crea empleo, los sindicatos los destruyen”.

- “¡Socialistas mala gente! ¡Viva Rumasa!”.

- “Mi madre mañana comprará flan Dhul. Los buenos españoles, con Rumasa”.

- “España necesita + Ruiz Mateos”.

- “Esta familia es mercantilmente ejemplarizante. Lo dice un socialista”.

- “¿Y lo que nos están quitando los chinos?”.

- “Desde Burgos rezamos por toda la familia”.

- “A todos los que robaron Rumasa, que les sirva para medicinas y esquelas”.

El 100% de los comentarios enviados por los telespectadores era favorable a Rumasa y contrarios al gobierno socialista. ¿Curioso verdad? El Descodificador sintió en ese momento la llamada del periodismo de investigación y, ni corto ni perezoso, envió un mensaje al número ofrecido como cebo por Intereconomía. Ya sabemos que el buen periodismo es caro, 1,42 euros, pero un día es un día. El mensaje enviado decía así: “Los flanes Dhul son un truño. Y El Gato, un nido de fachas”. ¿Agresivo? No más que el de “Socialistas ladrones” o “José Mari tírale una tarta a Zetaparo”. Pues bien, todavía estoy esperando a que lo cuelguen…

Intereconomía, no les voy a descubrir la pólvora, es un punto de encuentro de carcamales, manipuladores y farsantes. Visto de esa manera resulta repugnante. Pero si olvidamos el daño que puedan estar haciendo a un sector de los televidentes, tan deteriorado como para no darse cuenta del engaño, resultan incluso entrañables. ¡Tienen tan mal aspecto estos señores fachas! Esas pieles resecas y pálidas, que anticipan el trabajo del embalsamador. Esas venas reventonas, por las que circula un cóctel letal de bilis y alcoholes de alta graduación. Ese odio irracional al progreso y la ilustración, esa falta de respeto al prójimo, esas gominas, esa necesidad de mentir para sobrevivir…

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Un motivo para NO ver la televisión

Epígrafe

Autor: Gordon Lish.

Editorial: Periférica.

No me atrevo a recomendarle este libro. La razón es muy sencilla: acabo de leerlo, y no estoy seguro de si he entendido algo o simplemente no quiero asumir en su totalidad la tristeza que transmite. Se lo diré de otra manera: desconozco si el autor ofrece en estas páginas algo más que resentimiento y dolor. “Efígrafe” es una novela para lectores participativos”, advierte la contraportada. Debo ser un lector pasivo: en estos momentos el libro pesa tanto en mis manos que tengo incluso dificultades para colocarlo en la  estantería.

Quizá sea porque dudo si volver a la primera página y dar una segunda oportunidad a esta sucesión de cartas, escritas por un viudo amargado a diferentes miembros de su comunidad. Y dudo porque algunas de esas misivas, en su tormento infinito, son macabras y desoladoras, pero también brillantes, casi siempre sorprendentes. Duele porque todo parece difícil con Lish: incluso atrapar el tono de sus lamentos es una batalla. Y es que de tan áspero y tortuoso, “Epígrafe” podría llegar a atraer al lector de manera hipnótica. Un vicio como otro cualquiera…

Gordón Lish forma parte de la literatura norteamericana por su talento para descubrir escritores, haber editado de forma arriesgada a Raymond Carver, fundar revistas legendarias y ser colega de los grandes de la Generación Beat. A partir de ahora seguiré sus andanzas con el rabillo del ojo…

Leer las primeras páginas de “Epígrafe”.

“Preferiría ser un gato y gritar ¡miau!, a ser uno de esos vendedores de baladas en verso; mejor oiría el frotamiento de un candelabro de cobre o el chirrido de una rueda seca al girar sobre su eje”. William Shakespeare en “Enrique IV”.

Una excelente noticia para los amantes de la música: este domingo se emite por última vez “Operación Triunfo”, el concurso de Telecinco que nació para  descubrir nuevos talentos de la canción. Tras ocho años en antena, es evidente que el único nuevo talento descubierto ha sido el de Risto Mejide, un avinagrado jurado sobradamente amortizado por la cadena. El resto, una sucesión de cantantes de grupo de pueblo en fiestas: David Bisbal, David Bustamante, Chenoa, Rosa López, Manuel Carrasco, Soraya Arnelas…

“No existen personas sin sentido musical”, aseguraba Hans Werner Henze. El compositor alemán hizo esta arriesgada afirmación en 1982, cuando aún faltaban treinta años para que Esther y Tania grabasen el vídeo que acompaña este post. “¿Es que nadie apuesta por la música y por el talento?”, se pregunta llorosa Eva Perales, una de las jueces del programa. ¡Pues claro que mucha gente apuesta por la música y el talento! Sin ir más lejos, todos los telespectadores que, nada más escuchar la cabecera de OT, apagan la televisión y ponen un disco o se van a un concierto. “OT no se merece este final”, insiste Nina, la directora de esta supuesta academia, con toda la razón del mundo. OT se merece un final mucho peor, con los concursantes y profesores de todas sus ediciones soportando las más espeluznantes torturas, prisioneros en mazmorras medievales perfectamente insonorizadas en las que unos enormes altavoces escupiese, a todo volumen y en un bucle sin fin, el “Bulerías, bulerías” de Bisbal.

Pero como eso no va a suceder (Artículo 5 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos), disfrutemos simplemente de la defunción de un reality que, además de un atentado para oídos sensibles, es caro y obtiene poca audiencia: cada gala cuesta la friolera de 800.000 euros, y que la audiencia ha caído hasta unos niveles miserables: 13.8% de share medio con 2.229.000 espectadores, cuando en la primera edición la media fue de 44,2% de share y 6.895.000 de espectadores.

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P.D.

“Operación Triunfo” no es el único fracaso reciente de Telecinco. Tras la fusión con Cuatro, la cadena de Paolo Vasile decidió cerrar, debido a su escasa audiencia, CNN+, y emitir en esa frecuencia “Gran Hermano 24 horas”. Pues bien, han pasado las semanas y los gurús de la televisión comercial vuelven a tropezar de manera estrepitosa: ¡Gran Hermano tiene ahora menos audiencia que la que tenía CNN+!


“Gran Hermano 24 horas” arrancó con un 0,9% de audiencia, seguramente por eso de la novedad, mientras que CNN+ se despidió con una media mensual del 0,76%. ¡El titular estaba servido! “Gran Hermano 24 horas logra en seis días una audiencia similar a la de CNN+”.

El 18 de enero “GH24h” alcanzó un digno 1,1% de cuota de pantalla, pero poco a poco se ha ido desinflando. El pasado miércoles registró un miserable 0,4%. Y actualmente tiene un 0,6% de media mensual, mientras que  CNN+ se despidió con, recuerden, un 0,76%. En lo que no pueden competir ambos productos es en costes: es más caro mantener una plantilla de informativos como Pulitzer manda que instalar cuatro cámaras en una jaula de primates y retransmitir sus gruñidos y ventosidades.

“Miénteme…Dime que me quieres”. Joan Crawford a Sterling Hayden en “Johnny Guitar”.

El periodista Arcadi Espada ha colgado en su blog un post en el que dice que el escritor Javier Cercas fue detenido en una redada contra la prostitución en un burdel de Arganzuela. Es mentira: Cercas asegura no haber pisado en su vida este distrito madrileño. Javier Cercas defendió el pasado fin de semana en una tribuna publicada por El País al filólogo Francisco Rico, quien a su vez escribió en ese mismo diario un texto en el que, tras atacar la Ley del Tabaco, aseguraba no haber fumado jamás. Era mentira: Rico es un fumador empedernido. Espada, Cercas y Rico son intelectuales de enorme nivel que, lógicamente, se sienten asfixiados por el corsé de lo literal. No es extraño que defiendan, cada uno a su manera, una nueva forma de expresión que podríamos denominar “comprensión imaginativa de la información”.

El futuro del periodismo, de este periodismo nuestro que nos trae de cabeza, no está ni en el IPad, ni en las redes sociales, ni tan siquiera en Orbyt. El futuro del periodismo pasa por la “comprensión imaginativa de la información”. Les pondré un ejemplo… Cuando todo un presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), el señor Fernando González Urbaneja, dice que Paolo Vasile, consejero delegado de Telecinco, es “un tipo al que habría que desterrar de España”, y que el cambio de CNN+ por “Gran Hermano” es “como que te saquen los ojos y te meen en los agujeros”, debemos efectuar una “comprensión imaginativa de la información”. Urbaneja en realidad quiere decir que no le gusta el modelo de televisión propuesto por la cadena privada Telecinco.

Pese a lo tabernario de su lenguaje y lo barriobajero de sus declaraciones, dignos de un blog como éste, el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid seguro que no piensa dimitir. ¿Por qué debería hacerlo, si no lo hace un Berlusconi acusado de prostitución de menores y abuso de poder? Urbaneja, el defensor del periodismo que no soporta la desaparición de CNN+ pero que permaneció callado durante toda la infamia periodística que surgió del 11-M, tiene pinta de presidente vitalicio, de funcionario, de tertuliano metepatas. De cualquier cosa menos de presidente de una asociación de la prensa.

Aunque vete tú a saber… “No todo lo que se cuenta responde a la verdad de los hechos”, escribió Cercas en su apasionada defensa del irónico fumador-no fumador Rico. En el imprescindible blog Escolar.net pudimos leer, los que ya no compramos El Mundo, cómo se titula una entrevista utilizando la “comprensión imaginativa de la información”: “Nos guiamos por lo que dice ETA”. Todo un master de moderna ética periodística.

¿Mentiras piadosas? Mentiras frívolas, interesadas, inmorales… despiadadas.

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P.D.1

Como estos días la cosa de la política está tranquila, y el Presidente no tiene muchos frentes abiertos, le ha parecido prudente mostrar su apoyo al ciclista Contador. Ha sido el chuletón, sugirió Zapatero. Sólo unos días después la Federación Española de Ciclismo ha confirmado la presidencial opinión absolviendo al corredor. En consecuencia, en el extranjero ya no dudan sólo de la salud de nuestra economía, o de la honradez de nuestros políticos. Ahora también ponen en cuarentena la integridad de nuestro deporte: “nada me sorprende viniendo de España”, asegura Pat McQuaid, presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI).

P.D.2

Puesto a meterse en jardines, yo hubiese preferido que Zapatero se hubiese pringado hablando del rechazo del Tribunal Supremo a revisar la condena al poeta Miguel Hernández. Pero me temo que entre un mártir republicano y un deportista en entredicho no hay color…

Horas antes del comienzo del juicio del llamado Caso Mari Luz, la niña de cinco años asesinada en Huelva en 2008, el padre de la víctima ofreció una multitudinaria rueda de prensa. Rodeado por decenas de micrófonos y cámaras de televisión, Juan José Cortés respondió con enorme tranquilidad a las preguntas de los periodistas que llenaban la sala. Tanta era la expectación que Antena 3 y Telecinco retransmitieron en directo sus palabras en los espacios matinales “Espejo Público” y “El programa de Ana Rosa”. Pocos casos tan mediáticos como éste. Pocos programas tan enrevesados y manipuladores. Pocos hombres tan derrotados como Cortés.

Cortés se lleva bien con las palabras, e incluso parece sentirse cómodo ante los focos. Quizá sea una estrategia para sobrevivir al terrible “después” que acompaña a las pérdidas violentas. Parece haber adquirido a lo largo de estos años el temple y las tablas necesarias como para controlar los tiempos informativos, puede que incluso crea saber cómo manejar a la prensa y ponerla a su servicio. Cortes aún no es consciente, pero en realidad es una doble víctima: del asesino que le arrancó a su hija y de los medios que mercadean con su dolor. Está muy confundido si cree que para sobrevivir al infierno puede confiar en las televisiones.

“Tiene muy claro su futuro: quiere ser diputado en el congreso y tertuliano. Y lo va a conseguir…”, dijo ayer del padre de Mari Luz Albert Castillón, uno de los presentadores del programa de Antena 3. Poco después aseguraron que hoy, para seguir el juicio, tendrían señal directa desde la sala de la sección tercera de la Audiencia Provincial de Huelva. Después hablaron de un divorciado en problemas y conectaron con otro juicio, el del asesinato de Marta del Castillo. En Telecinco, nada más acabar con el Caso Mari Luz pasaron a comentar los problemas de los cantantes de Operación Triunfo y las ventajas de un tratamiento Pantene para conseguir un pelo saludable.

Las mismas televisiones que han abierto sus puertas a Cortés acabarán destruyéndole. Son casos de ida y vuelta, como el de Jesús Neira, en los que la insaciable voracidad de las cadenas las convierte en  especialmente peligrosas e incontrolables. Siempre acaban mordiendo la mano que les dio de comer…

“Después del juicio daremos otra rueda de prensa”, dijo Cortés a modo de despedida, dejando abierta la puerta de su alma a las cámaras, a los micrófonos, a una derrota larga y dolorosa.

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P.D.

El Gobierno confirma su gran mentira medioambiental: amplía la vida de las centrales nucleares. En el breve Telediario (TVE) de la noche una reportera preguntó a Zapatero: “Presidente ¿Ha cambiado su política nuclear?”. Zapatero pone su habitual sonrisa de muñeco de ventrílocuo, comisura de los labios forzada hacia arriba, y responde una genialidad: “No, no, no… No me esperaba esa pregunta”. Olvida que fue él, Zapatero, quien convirtió en promesa electoral que las centrales debían tener un límite de vida de 40 años y que debía establecerse por ley.

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Un motivo para NO ver la televisión

Los grandísimos Drive By Truckers han publicado un nuevo disco, “The Big To Do”, ya comentado en este blog. Pero no puedo evitar colgar esta maravilla, una canción de ese disco interpretada de manera intimista por Mike Cooley, guitarrista y cantante de la banda liderada por su amigo el genial Patterson Hood.

Dice Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, que “Telemadrid es un servicio perfectamente prescindible”. González tiene mucha razón. Nada es imprescindible, y en televisión y política, menos. De hecho, sin Ignacio González, un político perfectamente prescindible, Madrid seguramente sería una comunidad mejor. La CEOE, sin ir más lejos, seguro que ha mejorado sin Gerardo Díaz Ferrán, el ex presidente de la patronal que consideraba las televisiones autonómicas “un costo innecesario”. Y el PP sin duda ganaría muchos enteros sin Dolores de Cospedal, la política que considera estas teles “un lujo innecesario”.

Prescindir de lo público es muy sencillo, sobre todo cuando la alternativa es privatizar: para algunos la línea entre lo público y lo privado es finísima. Más que el canto de un billete de 500 euros. Y no me refiero a Correa y sus cómplices, ejemplo perfecto de cruce entre políticos y rateros. Hablo de aquellos que poco a poco, sin levantar la voz, sin grandes estridencias, dejan que el patrimonio de los ciudadanos se desangre. Y entonces, cuando esa  sanidad, esa educación o esa televisión están secos y no valen nada, los pasan a manos privadas. El resultados siempre es el mismo: el ciudadano pierde, el privatizador (o su cuñado, o su primo) gana. Esto está pasando ahora mismo en Madrid, la ciudad donde la contaminación, en todas sus formas, carece de límites.

Telemadrid es una televisión putrefacta, lo que no quiere decir que la televisión pública tenga necesariamente que  serlo. Que Telemadrid no cumpla un servicio público, o que sea tendenciosa y manipuladora además de ruinosa, es culpa de los gestores, no de un concepto, el de televisión pública, cada vez más necesario en estos tiempos de globalización, desinformación y depredación. Telemadrid ha perdido el 17,5% de audiencia en un año, alcanzando un mínimo histórico (8%) que la inutiliza incluso como instrumento de propaganda. Además, su deuda asciende a 230 millones de euros (26 más que en 2009). El sindicato CGT analiza en un informe el despilfarro que desde 2004 se está produciendo en la televisión pública madrileña, y ofrece algunos ejemplos significativos: “Los 400.000 euros gastados en “Dragolandia”, de Sánchez Dragó, en el año 2009; los 10 millones de euros facturados en cuatro años con la productora New Atlantis, o los casi tres millones de euros facturados con la productora de El Mundo TV en dos años (2004-06)… Audiencias ruinosas que generan beneficios para las productoras externas: “Territorio Comanche” cuesta 8.500 euros por programa y tiene una audiencia del 2,8%, y “Las noches blancas” cuesta 6.000 euros y tiene una cuota de pantalla del 0,65%.

Puesto que Telemadrid es, además de mala de solemnidad, ruinosa y hasta corrupta, ¿no sería una buena idea prescindir de ella, como propone Ignacio González? O “que la comprase un moro”, como sugiere un cachondo de Libertad Digital. Es más, ¿no se encuentra ya privatizada? Recuerden que, pese a estar financiada por todos los madrileños, la cadena lleva años al servicio de Esperanza Aguirre.

Pues no, Telemadrid no debería ser ni cerrada ni privatizada. Debería ser gestionada de manera correcta, como televisión pública que es, y ofrecer en ella una programación y servicios de calidad, y unos valores y principios éticos elevados. Es pedir mucho, ya lo sé, puesto que Aguirre, González y demás políticos deberían pensar en el interés del ciudadano, no en el suyo propio.

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Un motivo para NO ver la televisión

Muddy Waters.

Cd: Folk Singer.

Escucho la versión remasterizada de “Folk Singer”, uno de los mejores discos de McKinley Morganfield, más conocido como Muddy Waters, y parece que tengo los pies sumergidos en la orilla del Misisipi, que los mosquitos acechan, que el calor pegajoso del Delta no me deja respirar… “Folk Singer” es un disco mágico. Quizá lo era aún más hace años, cuando cada escucha le añadía cicatrices a un vinilo que terminaba sonando como si fuera pizarra.

Muddy Waters se “desenchufó” en 1963 para grabar esta obra maestra en unas sesiones legendarias, en las que le acompañaban tres músicos de ensueño: Willie Dixon en el bajo, Clifton James en la batería y Buddy Guy en la segunda guitarra acústica. A la versión original, con nueve temas, le han añadido otras cinco canciones. Todas espectaculares, con la voz de Water en un momento espléndido y las guitarras arrastrándose entre el folk y el blues. Imprescindible.

“Telebasura tu puta madre, guapa.”, escribió Jordi González en esa ruleta rusa llamada Twitter. Y después, arrastró el ratón a la casilla “Tweet” y apretó el botón izquierdo. Cagada. El bueno de Jordi respondió así, en caliente, a una twittera que había dicho lo que muchos pensamos: que Telecinco hace telebasura. Ese macarra, zafio y desproporcionado “Telebasura tu puta madre, guapa” llegó, firmado por todo un presentador de televisión, a los 14.562 insensatos que siguen a González, gurú de la… telebasura.

Es evidente que Twitter lo carga el diablo. Lo fascinante no es ya la utilización precipitada, acalorada e irresponsable de las redes sociales, algo normal en un país de cotorras como el nuestro. Lo verdaderamente fascinante es lo mal que asume la gente las críticas, aunque sean razonables, argumentadas e incluso comedidas. Analicemos el caso de Jordi González…

Jordi no es catedrático de comunicación audiovisual, ni filósofo socrático, ni tan siquiera un intelectual de medio pelo. Jordi es presentador de “La noria” y “Más allá de la vida”, dos ejemplos perfectos de cuan repugnante puede llegar a ser la televisión. Amarillos, manipuladores, groseros. Lo que cordialmente llamamos “telebasura”. Gracias a estos  programas miserables Jordi tiene un sueldo espectacular, es conocido en toda España y su futuro dentro del mundo de la televisión comercial es inmenso. Jordi es una estrella, un triunfador, que lo tiene todo, excepto una cosa. Prestigio. Una pena, porque lo que Jordi valora con mayor intensidad en estos momentos, lo que desea por encima de todo lo demás, es precisamente eso. Prestigio.

Suele pasar. Una vez que las cuentas del banco están saneadas, que te piden autógrafos por la calle y te invitan en los restaurantes, lo importante es obtener cierto reconocimiento social. ¿Crear una ONG o una fundación? Cualquier cosa excepto que te relacionen con la tele cochambre. Las grandes estrellas de la televisión sensacionalista reniegan, bipolares ellas, de aquello que las ha hecho ricas y famosas. Y quieren, mecachis, algo que resulta incompatible con su trabajo. Prestigio. Ahí tienen a Javier Sardá, Jorge Javier Vázquez, Boris Izaguirre o a Ana Rosa Quintana, ejemplos perfectos de astros de la telebasura con ínfulas intelectuales. “Soy una chica de barrio ilustrada”, dice una Ana Rosa convencida de que “el término telebasura es un insulto para los profesionales”.

La felicidad pasa por conformarnos con lo que tenemos. ¿Somos profesionales de la telebasura? Pues tan contentos. Asumamos nuestras miserias, levantemos la cabeza, disfrutemos del Audi y de los aplausos de regidor y, sobre todo, sintámonos orgullosos de haber conseguido tanto con tan poco. Esta es, no lo olvide, una sociedad grande, libre y sucia. ”Las cadenas privadas emiten lo que les sale de los… testículos”, sentenció el pasado sábado en “La noria”  un Jordi González crecido. Tiene toda la razón. La pena es que de los testículos sólo les salga…telebasura. Lo siento por sus egos, sedientos de prestigio.

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Un motivo para NO ver la televisión.

Mi perra Tulip

Autor: J.R.Ackerley.

Editorial: Anagrama.

Si usted tiene perro, lea sin duda este libro. Si no lo tiene, también debería darle una oportunidad. Cuenta una historia de amor de 16 años de duración entre un hombre británico y una perra alsaciana. El hombre es el autor del libro, el escritor, crítico literario y editor J.R. Ackerley, y la perra es Tulip, un animal arisco, ladrador y no demasiado bien educado.

Muy lejos de crónicas habituales sobre las relaciones entre hombres y animales, generalmente empalagosas y superficiales, este libro analiza las luces y sombras de una amistad sin fisuras. Escrito con aparente frialdad, estilo característico de Ackerley, en realidad refleja la pasión absoluta y la entrega total de un maduro misógino y solitario por su can. Repleto de anécdotas maravillosas y descripciones tronchantes, “Mi perra Tulip” es sobre todas las cosas una agridulce reflexión sobre la condición humana y sus miserias.

De este excelente libro ha surgido una maravilla en forma de película independiente de dibujos. Se llama “My Dog Tulip”, está dirigida por Paul Fierlinger y Sandra Fierlinger, y cuenta con las voces de Christopher Plummer e Isabella Rossellini. Una delicia que asombrará a todos los seguidores del cine de animación.

“Cómplice y asesino, van por el mismo camino”. Anónimo.

El pobre Mubarak, un dictador de manual pese a considerarse socialdemócrata y pertenecer hasta hace cuatro días a la Internacional Socialista, ha caído en desgracia: la comunidad política internacional le está dando la espalda y, tarde o temprano, y siempre en contra de su voluntad totalitarista, tendrá que abandonar Egipto y gastarse la fortuna que ha robado en burdeles y casinos de alguna ciudad europea. Mientras se solucionan los flecos de este derrocamiento, el de un sátrapa ya amortizado, otros tiranos en activo reciben la visita cordial y oficial de los mismos que exigen democracia en Egipto. Disfrutemos pues de la máxima expresión de la política: la hipocresía.

Una delegación del Congreso de los Diputados, encabezada por el socialista José Bono, se encuentra en estos momentos de visita oficial en Guinea Ecuatorial, el país más corrupto del mundo después de la República Democrática del Congo (según el Fondo Monetario Internacional). A los ilustres viajeros, entre los que se encuentra Duran i Lleida (ya saben, el diputado que no quiere funcionarios y gente pobre en el Congreso), les ha recibido nada más y nada menos que Teodoro Obiang, presidente del país y uno de los dictadores más longevos, crueles y voraces de África. Concretamente el octavo líder mundial más rico, según la revista ‘Forbes’, con más de 600 millones de euros de patrimonio. Una cifra sorprendente, si tenemos en cuenta que la población guineana sobrevive con una media de dos dólares al día, tres de cada cuatro personas sufren malnutrición, y el Gobierno sólo invierte el 1% del presupuesto del país en sanidad, el índice más bajo de los países africanos investigados por el FMI.

Alguien podría pensar que el viaje organizado por  Bono con dinero público tiene sentido, puesto que nuestros representantes exigirán a Obing que deje de robar, que deje de secuestrar y matar, y que convoque unas elecciones realmente democráticas, no como las últimas, que ganó encarcelando a la oposición y obteniendo el 99,9% de los votos. Pero yo, que soy un malpensado y un antisocial, creo que éste no es el motivo del viaje…

Creo que la delegación española del Congreso de los Diputados ha ido a la ex colonia a hacer negocios: España es el tercer cliente de Guinea, y el segundo abastecedor, aunque lo cierto es que exportamos poco e importamos mucho, sobre todo petróleo. En un país en descomposición es difícil conocer estadísticas y cifras reales, pero podría servir como ejemplo que en 1998, de los 130 millones de dólares por ingresos petrolíferos que obtuvo Guinea, 96 fueron a parar a las cuentas personales de Obiang.

Nada más abrazarse con Obiang, Bono ha señalado a los medios locales el objeto de la visita: “reforzar los lazos entre nuestros dos países, ya que compartimos una misma cultura, una misma lengua y es necesaria esta unión social. No se puede ignorar lo que nos une, que es muchísimo más de lo que nos separa”.  La oficina ecuatoguineana de Información y Prensa confesó que han acordado “transmitir un listado de inversores de la sociedad española con interés en invertir en Guinea Ecuatorial”.

“Este viaje de Bono ¿le incomoda o no?”, preguntó Ana Pastor en “Los desayunos de TVE” a Trinidad Jiménez, ministra de Asuntos Exteriores. Jiménez respondió de la manera más brillante e inteligente de la que parecía capaz: “Yo mantengo relación fluida con todos los países, y también con Guinea Ecuatorial, el único país de África en el que se habla español. José Bono me pidió mi opinión, y a mí me pareció muy bien. Bono siempre lo hizo buscando el apoyo de los partidos. Creo que ese viaje es bueno para los intereses de España”.

Siempre ha habido dictadores de primera y dictadores de segunda, como hay políticos de primera y políticos de segunda. En ocasiones, sin importales su categoría, reman en la misma dirección, y se convierten en cómplices.

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P.D.

“La calidad del aire en Madrid es la mejor que hemos tenido en la historia. El paro asfixia más que la contaminación”, dice Ana Botella, flamante concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid. Cuando preguntan a Gallardón por esta respuesta, el alcalde calla. Cómplices.

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Alejandro Echevarría, presidente de Telecinco, ha comentado en público la buena salud del mercado televisivo español y “la calidad de sus programas”. Como cuando hizo esa reflexión el señor Echevarría no estaba sobre el escenario de “El club de la comedia”, sino en una conferencia sobre “Los retos del sector audiovisual”, será cuestión de tomarse muy en serio sus palabras. Sus sabias palabras, puesto que Echevarría, responsable de la cadena más cutre, chabacana y miserable de la historia de España, sentenció la charla con una frase memorable: “Se hace la televisión que quieren los ciudadanos”.


Echevarría se lava las manos y viene a decir que los ciudadanos no quieren calidad, quieren mierda. Él, como máximo responsable de Telecinco, está capacitado para hacer una televisión excelente, dos o tres “Boardwalk Empire” a la semana sin despeinarse, pero los ciudadanos españoles no están a su altura. Es bien sabido que el pueblo llano no tiene criterio, y de la misma forma que antes se alimentaba de pan y circo, ahora exige programas de Ana Rosa, “Mujeres y hombres y viceversa”, “Sálvame” y “Enemigos íntimos”. Son tan zoquetes que han obligado al pobre Echevarría a sustituir CNN + por “Gran Hermano”. Los ciudadanos no tienen preparación, admitámoslo, y los directivos de televisión no han venido a este mundo para educarles, que para eso están los colegios, sino para forrarse administrando al populacho la dosis diaria de excrementos que exigen sus resecos cerebros. Telebasura.


Algo parecido sucede con la política. “Se hace la política que quiere la ciudadanía” es una frase que firmaría cualquier diputado, alcalde o secretario de organización, imputado o no. Yo iría incluso más lejos, y diría que “se hace la política empresarial que quiere la ciudadanía”. Porque el pueblo no sólo es ignorante, también es chorizo, y si no ahí tienen a Francisco Correa, cerebro de la trama Gürtel, completamente deprimido porque después de saquear más de 120 millones de euros del erario público el juez le ha denegado la libertad condicional. Dice Correa que los espacios cerrados le producen ansiedad. Lógico, puesto que en chirona sólo puede disponer de un juego de camisa a rayas y jugar a tirar la pastilla de jabón al suelo en las duchas, mientras que en el exterior le esperan las 25 fincas, 30 casas, 22 coches, 18 garajes y 2 barcos de que es propietario.

Para solucionar todos estos problemas, y que el pueblo sea menos lerdo, y más exigente con directivos de televisión, políticos y empresarios deprimidos, el Gobierno ya ha tomado medidas: la educación española dispondrá en 2011 de 1.800 millones menos de presupuesto.

Tenemos Echevarrías y Correas para rato.

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P.D.

Muchos de los miembros del Partido Popular que se niegan a condenar el franquismo restan importancia al rechazo de Sortu a la violencia de ETA. “Son los mismos perros con distinto collar”, asegura en “Los desayunos de TVE” Jorge Moragas, coordinador de Presidencia y Relaciones Internacionales del PP. La frase no es original, pero resulta muy oportuna, puesto que se les puede aplicar tanto a unos como a otros.


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Un motivo para NO ver la televisión

Bow Thayer & Perfect Trainwreck.

Cd: Bottom Of The Sky.


Buenas noticias: nuevo disco de Bow Thayer, esta vez acompañado por los cuatro Perfect Trainwreck y de nuevo grabado en los estudios del gran Levon Helm. Semejante cúmulo de circunstancias sólo podía dar como resultado otro excelente trabajo de folk rock contemporáneo. Es decir, como si The Band, Gram Parsons, Lowell George y Jerry Garcia resucitaran y unieran sus fuerzas en pleno siglo XXI.


“Cuando un político muere, mucha gente acude a su entierro. Pero lo hacen para estar completamente seguros de que se encuentra de verdad bajo tierra”. George Benjamin Clemenceau.

Si usted cree que Zapatero hace socialismo de derechas, que Rajoy quiere gobernar sin programa, que Duran i Lleida se equivoca cuando piensa que los políticos son seres superiores o que Camps y Fabra son ejemplares irrecuperables para la sociedad, entenderá perfectamente lo que voy a contar hoy. Bueno, lo que le van a contar las encuestas… El barómetro de enero del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) resulta espeluznante. No porque el PP amplíe su ventaja con respecto al PSOE hasta los 10,1 puntos, que eso ya no asusta a nadie. Sino porque los encuestados creen que uno de los problemas más importantes al que nos enfrentamos los ciudadanos son, precisamente, aquellos elegidos para solucionarlos: los políticos. Ante la pregunta “¿Cuál es, a su juicio, el principal problema que existe actualmente en España?”, la respuesta es demoledora: en primer lugar “el paro”,  en segundo “los problemas de índole económica”, y en tercero, “la clase política, los partidos políticos”, por encima de la inseguridad, la sanidad, la educación, las pensiones, la corrupción, la inmigración o la violencia contra la mujer. Por si quedaban dudas, en cuarto lugar, ya fuera del podio y de forma redundante, se encuentra “el Gobierno, los políticos y los partidos”.

Zapatero y Rajoy consiguen las notas más bajas jamás obtenidas por un político en una encuesta del CIS. Un miserable 3,30 para el presidente y un patético 3,25 para el aspirante al trono. Ante la pregunta “¿Y, en conjunto, cree Ud. que si Mariano Rajoy estuviese al frente del Gobierno lo haría mejor, igual o peor que José Luis Rodríguez Zapatero?”, la mayoría, un 37,8% creen que “igual”. Ambos, Zapatero y Rajoy inspiran la misma confianza, es decir, “ninguna confianza”, al 43,9% y 43,5% de los entrevistados, respectivamente. Ante la pregunta de “cómo calificaría la actuación política” del PSOE y del PP, la respuesta es similar para ambos: “mala”, con un 35 y un 33,3%.

No creemos en los políticos. En estos políticos. En las próximas elecciones podremos decírselo a la cara. En cualquier caso confiemos en que Borges, el escritor total, tenga como casi siempre razón: “Creo que un día los hombres merecerán no tener gobiernos”.

Clasismo. En este concepto, una sofisticada forma de discriminación social, se basa buena parte de la producción propia de La Sexta, que pasa sin despeinarse del despilfarro y el supuesto glamour de “Mujeres ricas” a la ordinariez y la macarronería de “Princesas de barrio”. No parece consecuente que una cadena que se autodenomina de izquierdas, y que prometió televisión de calidad, juegue con conceptos tan conservadores y zafios. “Buenafuente”, “El intermedio” y “El Follonero” deberían avergonzarse de compartir frecuencia con estos esperpentos, basados en algunas de las actitudes que ellos critican con dureza: marginar, menospreciar, utilizar, diferenciar, explotar… discriminar.

Ellas son la Paqui (27 años, cantante de orquesta), la Iratxe (25 años, en paro), la Jessy (22 años, manipuladora de aerosoles) y la Marta (19 años, gogó). Quieren triunfar en la tele, ser “colaboradoras”, salir en Interviú. Clónicas de Belén Esteban, ejemplo de ganadora en la sociedad actual, están siendo devoradas por esa máquina de triturar personas que es la telebasura. Son princesas de barro, condenadas a la derrota: el programa está basado en desnudar sus miserias. “Ayer me lié con uno”, explica a gritos la Marta, “que la tiene muy ancha, pero no muy larga. Y qué pasa, pues que hace la metralleta y se le sale. Luego se pone encima y parece un conejito Duracell. Jajajajajaja”.

Buscar la audiencia en la caricatura de los extremos, una mujer hiperpija y despilfarradora o una macarra analfabeta, son recursos fáciles que no exigen ningún talento. Sólo falta de escrúpulos, quizá ausencia de moral. “Princesas de barrio”, docu-reality sórdido y malintencionado estrenado la noche del domingo, es un nuevo despropósito audiovisual basado en la supremacía intelectual y económica de los que tienen la sartén por el mango. Ni un sólo plano parece casual, todos están elegidos para mofarse de las vulgaridades de las protagonistas, para resaltar los defectos de estas pobres “princesas”, felices de  ser reinas por una noche, de poder mostrar a las cámaras su lenguaje soez, sus barrios cutres, sus amigos gañanes, sus pocas expectativas vitales, su escasa preparación. ¡Qué interesante experimento sociológico! ¡Cómo se han tenido que divertir los responsables del programa, una burla de las vidas que tienen lugar en el extrarradio!

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Un motivo para NO ver la televisión.

Greg Trooper

Cd: Upside-Down Town.

Greg Trooper es un veterano cantautor de New Jersey que, pese a grabar discos enormes durante las últimas tres décadas, continúa siendo un perfecto desconocido fuera de Estados Unidos. Una injusticia: escribe canciones magníficas, tiene una voz recia, inconfundible, y cuentan quienes han tenido la suerte de ver alguno de sus conciertos que sabe transmitir energía cuando está sobre el escenario.

Este “Upside-Down Town” es el octavo cd desde su debut en 1986, y ha sido editado tras cinco años de silencio discográfico. Pocas grabaciones, pero muy sólidas: Trooper cuida todos los detalles, y asegura que jamás publica temas de relleno. Cosmopolita, dentro del mundo de las raíces USA, es capaz de sonar en ocasiones tejano, y en otras a puro Village. Un valor seguro…

En el flamante Centro de Turismo de Madrid, situado en el antiguo paso subterráneo de la Plaza de Colón, el Ayuntamiento de la capital ofrece a madrileños y visitantes información sobre la oferta turística y cultural de la ciudad. Exposiciones, proyecciones, zonas de recepción e información… y ocho ordenadores Mac con acceso público y gratuito a internet. Los ciudadanos pueden ver su correo, consultar los diarios, reservar entradas, navegar por blogs… Pueden hacer muchas cosas, pero no entrar en El Descodificador: “Esta página ha sido bloqueada porque contiene material considerado inapropiado”.

Desde el Centro de Turismo de Madrid Plaza de Colón se puede leer Intereconomía o Libertad digital, entrar en los blogs de Pío Moa o Jiménez Losantos, alucinar con los desvaríos de Sánchez Dragó en El Mundo y navegar por las páginas de Falange Española y de las JONS, Peones Negros, Cruzada Hispánica, Batasuna (Basque Peace Process) Fuerza Nueva, Skinheadns88 (¡Nacionalsindicalismo hasta la muerte!), Fundación Francisco Franco… Pero cuando se escribe la dirección de El Descodificador, ¡acceso denegado!

En estos días se habla de cómo el gobierno egipcio cerró la red para intentar enfriar los ánimos de la población, de cómo el departamento de seguridad estadounidense ha comenzado a bloquear páginas, de cómo aumenta el control gubernamental de las comunicaciones, de la clausura de webs como forma más moderna y eficaz de censura. No hace falta buscar en montañas lejanas o desiertos remotos, como diría el inolvidable Aznar. Basta con mirar al Ayuntamiento de Madrid, el mismo que miente a sus ciudadanos con respecto a la calidad del aire que respiran, el mismo que les ha endeudado para los restos, el mismo que contempla impasible cómo la basura y el deterioro cultural inundan las calles.

¿Material considerado inapropiado? No, no hablan del radicalismo descerebrado de Pío Moa, de las mentiras de Intereconomía o la Gaceta, de las falsedades sobre el 11M en El Mundo, de la violencia irracional de los cabezas rapadas o de los intentos de Batasuna por reorganizarse. Imagino que cuando hablan de “material considerado inapropiado” se refieren a esto…

- Tengo una corazonada.

- El mamporrero y Gallardón.

- Gallardón necesita un médico.

- Hijoputas.

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P.D.

¿Recuerda usted a Boris Izaguirre? Sí hombre, aquel que chillaba como una comadreja en “Crónicas marcianas”. El intelectual. Sí, sí, el que enseña los calzoncillos en cuanto tiene una oportunidad. El escritor. Pues ahora Izaguirre se ha convertido en una de las firmas estrella de El País: cada domingo, una página. ¿Quién dijo que la crisis de este diario era tan solo económica? ¿Quién pensó que era misión imposible superar el interés y la calidad de las entrevista de Karmentxu Marín? ¿Quién creyó que los escritores con negro no tenían futuro en el mundo del periodismo?

El culo de Boris. La respuesta del diario de Prisa al fichaje de Noam Chomsky por Público.


Ver a Miguel Ángel Rodríguez, miembro exquisito del PP, presentar un debate en el canal Veo7 resulta de una obscenidad que roza lo insoportable. Recuerden que obsceno posiblemente deriva de ob caenun, es decir, “de la basura”. El que fuera mamporrero de Aznar no solo es absolutamente antitelevisivo, con sus ojos de roedor, su voz estridente y su sonrisa cínica, sino que mantiene el discurso sectario que habitualmente utiliza en tertulias. El ejemplo perfecto de manipulación vendida como información. ¿El colmo de lo repulsivo? De ninguna manera. En la cadena de Pedro J intentan superarse cada día, cada noche en este caso, y solo unos segundos después de que Rodríguez cierre ese estercolero que tiene por boca emiten porno ligh. El porno light es un quiero y no puedo, un culebrón erótico, sexo sin penetración ni eyaculación. Sin ni siquiera amor. Un espectáculo más falso que las noticias de El Mundo sobre el 11-M.

Parecía que la jornada no podría ofrecer nada más obsceno que la combinación Miguel Ángel Rodríguez y sexo light. Pues nada más lejos de la realidad. Los informativos estaban plagados de noticias obscenas…

- Cifra récord de paro registrado: 4,23 millones de personas. El mismo día de tan señalada cifra, el presidente del Gobierno, los sindicatos y los líderes de la patronal sonríen y se dan la mano. ¿Cuál es el motivo de la celebración?


- El fiscal pide cinco años para dos hermanas por pagar a ETA”. Vaya, vaya, así que es delito pagar a terroristas… Las dos mujeres dijeron en el juicio que pagaron 6.000 euros “para no tener que mirar cada día debajo del coche”. El juez las acusa ahora, dice, “para que nadie tenga que mirar por si hay una bomba financiada con el dinero que ellas pagaron”. Una pregunta: ¿Y el dinero del Alakrana? ¿Acusará el juez al Gobierno por haber pagado un rescate con el que pueden financiar nuevos secuestros?

- El pozo del dopaje no tiene fondo. Ignacio Labarta, ex director del Kelme, pidio a Eufemiano Fuentes “algo para el Camino de Santiago”, que el primero quería hacer en bicicleta. Fuentes le recomendó algo más eficaz que tener fe en Santiago Apostol: nandrolona. Y es que no respetan nada…

Me gusta el fútbol a rabiar. Por eso no voy a hablar del Real Madrid. Me gusta el fútbol una barbaridad, y me molesta enormemente pagar por ver los partidos en televisión: siempre que puedo, bar, amigos y cerveza (Guinnes, si es posible). Pese a todo, entiendo las dudas que pueda generar la noticia de Ramón Jáuregui, ministro de Presidencia, anunciando que TVE participa en la puja por los derechos de la Liga de Campeones cuyo plazo finaliza hoy. Asegura que están dispuestos a llegar hasta los 70 millones de euros, para algunos más de lo que debería gastarse una televisión pública con telarañas en la caja. La Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA) ha puesto el grito en el cielo, acusando a TVE y a la FORTA de “dilapidar el dinero público” y de “competencia desleal”.

Dudo mucho que a Antena 3, Telecinco o La Sexta les preocupe el despilfarro de dinero público. Les preocupa la competencia: suben los precios, bajan las audiencias, aumentan las deudas… ¿Competencia desleal? Imagino que como cuando TVE compra una serie a una productora externa. ¿Dilapidar el dinero público? En el peor de los casos, como cuando pagan por un culebrón.

El problema de las televisiones privadas es su voracidad. La 1 de televisión española, con su dieta de normalidad, sin telebasura, sin publicidad, manda en las audiencias cada vez con mayor autoridad: ¡Telecinco y Cuatro han perdido audiencia tras la fusión! Antena 3 sigue triste y sola. La Sexta, sin muertos vivientes ni fórmula 1, tiene como único patrimonio el fútbol y las repeticiones de series norteamericanas.


¿Volveremos a ver la Champions en TVE? Quién sabe… Lo que se ha puesto imposible es ver el fútbol en la web rojadirecta.org. Estados Unidos ha bloqueado esta página de ensueño, en la que todos los amantes del fútbol que no podían costearse una cadena de pago, saciaban sus ansias de balón. Se trata de una decisión administrativa que, según El País, “choca directamente con los fallos judiciales españoles”.

¿El principio del fin?

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