El descodificador

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Los árboles, como todo el mundo con perspectiva sabe, no nos dejan ver el bosque. Afortunadamente, si todo sigue como hasta ahora dentro de poco no habrá árboles, y por fin podremos contemplar cómodamente el bosque. Y no me vengan con que si no hay árboles no habrá bosques que contemplar, porque eso es demagogia barata. Una minucia que no puede distraer nuestra atención. El progreso exige decisiones contundentes, puede que en principio impopulares, como imponer nuestro orden en la naturaleza.

Les cuento todo esto porque me he pasado la mañana sembrando patatas. Sudando, con el espinazo doblado y las uñas sucias de estiércol, es más fácil sentirse parte de la tierra. Las patatas me ayudan a ver el bosque. Los periódicos, no. La culpa no es de los árboles que es necesario cortar para que se impriman esos diarios, sino las noticias que incluyen estos. ¿Japón y su desastre nuclear? Por supuesto. Pero no es necesario viajar tan lejos para horrorizarse tanto. España es el único país de la UE con plantas similares a Fukushima: Garoña y Cofrentes (Valencia). Curiosamente, la licencia de esta última fue renovada por el Gobierno justo un día antes de que el terremoto dejase fuera de control la central japonesa.

Pero lo peor no es eso. Lo peor es la política medioambiental socialista, la ignorancia de sus líderes, el desprecio que demuestran por la conservación de la naturaleza. Solo dentro de este cúmulo de miserias e ineptitudes puede entenderse que propongan que Europa, en caso de tener que cerrar la centrales nucleares, apueste de nuevo por el carbón. ¡Regresar al carbón, el combustible fósil que más contribuye al cambio climático! “El carbón puede servir de espaldarazo en el caso de que haya dificultades -o de precio o de suministro- en las materias energéticas que importa Europa, y también en el caso de que la UE no aumente su generación nuclear”, aseguró Miguel Sebastián, ministro de Industria, tras una reunión con sus colegas comunitarios.

Las necias palabras de Sebastián coinciden con la decisión de la agencia medioambiental del Gobierno de Estados Unidos de regular las emisiones contaminantes: pretenden cerrar buena parte de las 400 centrales termoeléctricas que funcionan con carbón, y que emiten materiales tan letales como el arsénico o el mercurio. Reducir el 91% de esas emisiones salvaría cada año la vida de 17.000 norteamericanos.


¡Políticos estúpidos! La necedad y el desprecio medioambiental no son exclusiva socialista, ni muchísimo menos. La derecha ofrece constantes ejemplos no ya de indiferencia por la naturaleza, sino de auténtico desprecio por la moral y la Ley. Hace solo unos días el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló las obras de nueve tramos de la M-30 soterrada. La razón es bien sencilla: no se elaboraron estudios de impacto ambiental. ¿Usted cree que comenzarán de inmediato las obras de derribo de la M-30? “Las consecuencias prácticas de la sentencia son muy escasas”, aseguran las fuentes jurídicas consultadas por la cadena SER.

Algo parecido sucede con la M-501, conocida como la “carretera de los pantanos”. Pese a que el Tribunal Supremo ha declarado ilegal la obra ya realizada, al no incluir una declaración de impacto ambiental a priori ni la consulta previa necesaria a la Comisión Europea, Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad madrileña, ha dicho que se trata de una decisión “irrelevante” y que continuará con la obra “si la economía se recupera”.

Están destruyendo, con dinero público, nuestro patrimonio natural, nuestra salud, nuestro futuro. El bosque. Consentirlo es de pusilánimes.

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Un motivo para NO ver la televisión.

Crimen en el Barrio del Once.

Autor: Ernesto Mallo.

Editorial: Siruela.

El comisario de policía se llama Lascano, pero le llaman El Perro. La historia se desarrolla en la Argentina putrefacta de los setenta, con cadáveres en las cunetas y militares y ricachones compartiendo el poder. Dictadura, desaparecidos, mafias… El Perro está con ellos, pero no forma parte de ellos. Por eso queda un ápice de esperanza en esta novela negra, negrísima, que nos  recuerda los peores momentos de un país en descomposición.

Mallo es un escritor veterano que ha sido periodista y guionista antes que novelista. Curtido en mil batallas, recrea a la perfección el mundo siniestro de la policía corrupta, de la justicia corrupta, de la moral corrupta. Las descripciones son precisas, los diálogos sorprendentes. No hay fisuras en “Crimen en el Barrio del Once”, sobre todo en una segunda mitad del libro realmente soberbia. Más que una nóvela negra, la crónica de un país en uno de los peores momentos de su historia. Fascinante.

Para leer un frangmento

El encuentro celebrado en Madrid en el que cinco directores de otros tantos grandes periódicos han debatido sobre el futuro del periodismo se puede considerar un éxito. En el momento de escribir estas líneas, el post que dedicó este blog al tema ha reunido apenas 83 comentarios, por debajo de la media diaria, mientras que la noticia sobre el mismo tema de la portada de elpaís.com tiene 79 comentarios. ¿Qué conclusión podemos sacar de estos números? Desde luego no que este sea un blog de referencia, capaz de crear un ápice de opinión o competir con los grandes medios. Este es un blog perdedor, reconozcámoslo, que después de haber dado tumbos por distintos medios digitales se consume en el limbo de WordPress. Sólo los buenos lectores, esos con criterio, educación y gracejo a la hora de comentar cada post, mantienen viva la llama. La conclusión a la que llego es mucho más prosaica: las reuniones de gurús de diarios de papel importa un pimiento al lector digital. Y Wikileaks, otra hortaliza a elegir. El ombliguismo que sacude la profesión hace que amplifiquemos unos debates internos que, en realidad, traen sin cuidado a nuestros clientes, los ciudadanos que consumen información. Los periodistas, como los políticos, nos aferramos a nosotros mismos en un abrazo suicida. Mal hecho: la gente pasa de nosotros.


Es duro asumir la soledad. Los periodistas, que lo hemos sido todo, ¡el cuarto poder!, ahora tenemos la reputación tan sucia como pueda tenerla una notario, un constructor o incluso un diputado. “¡Ten cuidado, que la única verdad es la fecha!”, vocea el dueño del bar de mi pueblo cuando, cada mañana, me pasa el periódico.

Hemos comentado en otras ocasiones la malsana connivencia entre periodistas y políticos, hermanos en una carrera suicida que tiene como premio el  descrédito total. Ejemplos de estupidez y soberbia por ambas partes nunca faltan. Hoy les recordaré dos pequeños detalles visuales, tan simpáticos como miserables: la foto robada por Gallardón y la foto robada a Esperanza Aguirre. El primero ha realizado un fotomontaje para una campaña de promoción con una imagen propia superpuesta sobre otra pirateada de la portada de un libro. Una torpeza. La segunda ha sido “pillada” por El Mundo cuando salía, en camilla y con la anestesia aún corriendo por sus venas, del quirófano. Un robo.

Gallardón ha tirado de Photoshop y se ha ahorrado una foto. No es la primera trampa de este hombre, acostumbrado a manipular hasta los índices de contaminación de la capital de España. El caso de la Presidenta de la Comunidad es diferente, puesto que afecta a un medio de comunicación que publica, en portada, una foto de un paciente nada más salir del quirófano. Para El Mundo, esas imágenes de bajísima calidad, realizadas con un teléfono móvil, son “un trabajo periodístico” y “son respetuosas, tomadas en un pasillo por el que pasaba más gente, no en una habitación”.

La pregunta es sencilla: ¿la fotografía aporta algo al lector? ¿Informa de algo interesante? Recuerden: Esperanza Aguirre arropada por una sábana saliendo del quirófano. ¿Ha sido tomada con permiso del paciente o de sus familiares? En El Mundo lo tienen muy claro: “Creemos que hemos aportado un documento interesante, y por supuesto hemos respetado la intimidad de la paciente… No vulneramos nada, entramos por la puerta sin saltarnos ningún control…”.

El Libro de Estilo de El Mundo dice, en su página 107, capítulo “Robos de imágenes y palabras”, lo siguiente: “Introducirse subrepticiamente en el domicilio de una persona… o en cualquier dependencia -un juzgado, la sede de un partido, para obtener un documento- es un delito de allanamiento debidamente tipificado. No es necesario, pues, insistir siquiera en que se trata de una práctica inaceptable para un periodista”. Resulta especialmente divertido, teniendo en cuenta que se trata del libro de estilo de los reyes de la cámara oculta, el último párrafo: “También es inaceptable el uso de teleobjetivos, micrófonos ultrasensibles u otros medios técnicos para captar imágenes de personas dentro de edificios o fincas privadas (y no sólo entre cuatro paredes)”.

Dice Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, que “Telemadrid es un servicio perfectamente prescindible”. González tiene mucha razón. Nada es imprescindible, y en televisión y política, menos. De hecho, sin Ignacio González, un político perfectamente prescindible, Madrid seguramente sería una comunidad mejor. La CEOE, sin ir más lejos, seguro que ha mejorado sin Gerardo Díaz Ferrán, el ex presidente de la patronal que consideraba las televisiones autonómicas “un costo innecesario”. Y el PP sin duda ganaría muchos enteros sin Dolores de Cospedal, la política que considera estas teles “un lujo innecesario”.

Prescindir de lo público es muy sencillo, sobre todo cuando la alternativa es privatizar: para algunos la línea entre lo público y lo privado es finísima. Más que el canto de un billete de 500 euros. Y no me refiero a Correa y sus cómplices, ejemplo perfecto de cruce entre políticos y rateros. Hablo de aquellos que poco a poco, sin levantar la voz, sin grandes estridencias, dejan que el patrimonio de los ciudadanos se desangre. Y entonces, cuando esa  sanidad, esa educación o esa televisión están secos y no valen nada, los pasan a manos privadas. El resultados siempre es el mismo: el ciudadano pierde, el privatizador (o su cuñado, o su primo) gana. Esto está pasando ahora mismo en Madrid, la ciudad donde la contaminación, en todas sus formas, carece de límites.

Telemadrid es una televisión putrefacta, lo que no quiere decir que la televisión pública tenga necesariamente que  serlo. Que Telemadrid no cumpla un servicio público, o que sea tendenciosa y manipuladora además de ruinosa, es culpa de los gestores, no de un concepto, el de televisión pública, cada vez más necesario en estos tiempos de globalización, desinformación y depredación. Telemadrid ha perdido el 17,5% de audiencia en un año, alcanzando un mínimo histórico (8%) que la inutiliza incluso como instrumento de propaganda. Además, su deuda asciende a 230 millones de euros (26 más que en 2009). El sindicato CGT analiza en un informe el despilfarro que desde 2004 se está produciendo en la televisión pública madrileña, y ofrece algunos ejemplos significativos: “Los 400.000 euros gastados en “Dragolandia”, de Sánchez Dragó, en el año 2009; los 10 millones de euros facturados en cuatro años con la productora New Atlantis, o los casi tres millones de euros facturados con la productora de El Mundo TV en dos años (2004-06)… Audiencias ruinosas que generan beneficios para las productoras externas: “Territorio Comanche” cuesta 8.500 euros por programa y tiene una audiencia del 2,8%, y “Las noches blancas” cuesta 6.000 euros y tiene una cuota de pantalla del 0,65%.

Puesto que Telemadrid es, además de mala de solemnidad, ruinosa y hasta corrupta, ¿no sería una buena idea prescindir de ella, como propone Ignacio González? O “que la comprase un moro”, como sugiere un cachondo de Libertad Digital. Es más, ¿no se encuentra ya privatizada? Recuerden que, pese a estar financiada por todos los madrileños, la cadena lleva años al servicio de Esperanza Aguirre.

Pues no, Telemadrid no debería ser ni cerrada ni privatizada. Debería ser gestionada de manera correcta, como televisión pública que es, y ofrecer en ella una programación y servicios de calidad, y unos valores y principios éticos elevados. Es pedir mucho, ya lo sé, puesto que Aguirre, González y demás políticos deberían pensar en el interés del ciudadano, no en el suyo propio.

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Un motivo para NO ver la televisión

Muddy Waters.

Cd: Folk Singer.

Escucho la versión remasterizada de “Folk Singer”, uno de los mejores discos de McKinley Morganfield, más conocido como Muddy Waters, y parece que tengo los pies sumergidos en la orilla del Misisipi, que los mosquitos acechan, que el calor pegajoso del Delta no me deja respirar… “Folk Singer” es un disco mágico. Quizá lo era aún más hace años, cuando cada escucha le añadía cicatrices a un vinilo que terminaba sonando como si fuera pizarra.

Muddy Waters se “desenchufó” en 1963 para grabar esta obra maestra en unas sesiones legendarias, en las que le acompañaban tres músicos de ensueño: Willie Dixon en el bajo, Clifton James en la batería y Buddy Guy en la segunda guitarra acústica. A la versión original, con nueve temas, le han añadido otras cinco canciones. Todas espectaculares, con la voz de Water en un momento espléndido y las guitarras arrastrándose entre el folk y el blues. Imprescindible.

Si es usted aficionado a la novela negra sabrá que los mafiosos que quieren tener una vida larga, saludable y llena de éxitos nunca confían del todo en sus secuaces: de los trabajos finos e importantes se encargan personalmente. Sarah Palin, la política conservadora norteamericana, presenta su propio programa de televisión. “El Alaska de Sarah Palin” se estrenó hace sólo unos días y fue un auténtico éxito, con más de cinco millones de telespectadores entregados a sus proclamas ultraderechistas. Esta mujer sabe manejar los medios. Llegará lejos

Esperanza Aguirre, sin embargo, parece condenada al fracaso: ha confiado su patrimonio audiovisual, Telemadrid, a personajes como Sánchez Dragó o Salvador Sostres. Guarretes. El manipulador audiovisual con objetivos elevados tiene que estar por encima de los placeres de la carne, de la misma manera que el cura que quiera llegar a obispo no debe perder el tiempo persiguiendo monaguillos por la sacristía. Tienes una misión, hacer de la tele pública un estercolero fascista, y si te distraes con chochitos tiernos o jovencitas en su punto mágico de tensión sexual pues, sinceramente, no te cunde.

Esperanza Aguirre necesita programa propio YA. El título es evidente (“El Madrid de Esperanza Aguirre”), pero el contenido no está tan claro. ¿A usted qué le parece mejor? ¿Un reality show en el que encierren a quince enfermos en un hospital público y, programa a programa, les vayan restando servicios y prestaciones? El premio para el superviviente sería una póliza de Sanitas… ¿O quizá otro con doce millonarios de la Comunidad, retenidos en un chalé de La Moraleja y alimentados únicamente por catering de El Bulli? Al ganador, el último en irse por la pata, se le suprime de por vida el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, se le hacen importantes descuentos fiscales y se le entrega el dinero equivalente a diez centros de salud y doce colegios públicos. ¿O tal vez un debate, en el que la presidenta de la Comunidad se maquille, una miaja, de homínido y haga las veces de Curri Valenzuela? ¿Y qué me dicen de un espacio de sexo, como el de Elena Ochoa, pero con Dragó y Sostres como onanistas estrella?

Esperanza Aguirre no puede desaprovechar la oportunidad que se le presenta al disponer una cadena de televisión pública en propiedad. Limitarse a trucar los informativos o a organizar un par de tertulias tendenciosas es un desperdicio de su inteligencia, de su malicia. Una mujer como ella debe chupar plano, y hacerlo sin complejos: es demasiado pelleja para Dragó y Sostres.

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P.D.

Jordi González, indispuesto, tuvo que abandonar “La Noria” (Telecinco). La culpa la tuvo un incómodo retortijón, que le obligó a salir del plató y echar el resto en el tigre. Muchos telespectadores contemplamos atónitos la escena. ¿A cuento de qué tanto pudor? ¿Por qué se marchó el presentador? No olviden que González nos tiene acostumbrados a vaciar sus intestinos cada sábado en pantalla, ante millones de telespectadores, con total y absoluta naturalidad.

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Un motivo para NO ver la televisión

Eilen Jewel

Cd: Butcher Holler: A Tribute To Loretta Lynn.

Varios

Cd: Coal Miner´s Daughter: A Tribute To Loretta Lynn.

Hace seis años la gran Loretta Lynn, legendaria cantante country, regresó a la actualidad grabando “Van Lear Rose”, un disco producido por Jack White, líder de White Stripes. Nunca, desde los años 60, había dejado de trabajar, pero a partir de ese momento volvió a estar en boca de todos y se sucedieron los homenajes. Eilen Jewel, una de las herederas del estilo de Lynn, acaba de editar un disco inspirado en su maestra. Y un grupo de músicos famosos, entre los que se encuentran Steve Earle, Lucinda Williams, Kid Rock o los mismísimos White Stripes, han grabado algunos de los temas de la vocalista de Kentucky. Un momento perfecto para descubrir a esta hija de un minero que lucho toda su vida contra la miseria, la incomprensión y los maridos borrachos.

“Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto”. Franz Kafka. La Metamorfosis.

“La cucaracha, la cucaracha / Ya no puede caminar; / Porque no tiene, porque le falta / Marihuana que fumar”. Canción tradicional mexicana.

Jesús Neira, mediático presidente del Consejo Asesor del Observatorio Regional contra la Violencia de Género de Esperanza Aguirre, ha sido detenido cuando conducía borracho. El BMW del héroe convertido en tertuliano iba dando bandazos por la zona norte de la M-40. Chocó contra un camión, un policía le detuvo y la Guardia Civil le sometió a la prueba de alcoholemia. El resultado: 0,75 miligramos de alcohol por aire espirado, tres veces el máximo legal (0,25).

Neira apuntaba maneras… En una actuación muy teatral, y algo barriobajera, el histriónico profesor llamó “cucaracha” a Antonio Puerta, el agresor que le llevó al suelo, primero, y a la fama, después. Cuando Neira calificó de  “cucaracha” a Puerta se metamorfoseó en Harry el Sucio: iracundo, bocazas, irrespetuoso, bravucón… El aclamado profesor quería humillar al patán de Puerta comparándole con lo peor de lo peor, unos insectos hemimetábolos de cuerpo aplanado que viven en la basura y se alimentan de excrementos. ¿Por qué eligió Neira para su metáfora a este repelente insecto y no a la rastrera hiena, al carroñero buitre o a la perimetral rata? Una de las características más curiosas de las cucarachas es su capacidad para sobrevivir más de un mes sin probar el agua. Yo no digo nada…

En una de sus múltiples apariciones televisivas Neira “El Sucio” reivindicó su derecho a tener un arma. Después acusó al PSOE de “cometer asesinatos y barbaridades en su historia”. E insultó, desde Intereconomía, a diferentes políticos socialistas, al presidente del Gobierno (“es un antidemócrata autoritario de mierda”) e incluso a sus hijas (Yo creo que es una cuestión de estética… sus hijas pesan 100 kilos”).

Todo un profesor de derecho. “Me gustaría no ser español, ser ciudadano de otro país”, escupió muy enfurruñado y digno el señor Neira a las cámaras tras declarar ante el juez. ¿Se encontrará más cómodo en Francia, degustando sus exquisitos Burdeos o sus celebrados Borgoñas? ¿O quizá en Alemania, donde sirven la cerveza en jarras de litro? ¿O tal vez en Escocia, tierra de whiskies de calidad? No sé si realmente a Neira le gustaría ser ciudadano de otro país, pero les aseguro que a mí me gustaría que los ciudadanos españoles no fueran como Neira.

La línea entre héroe popular y enemigo público es, ya ven, muy fina. Apenas cuatro tragos. Neira, con su soberbia y sus malos modales, ya apuntaba a fiasco, pero conducir borracho supera las peores expectativas. Debería renunciar a la presidencia del Consejo Asesor del Observatorio Regional contra la Violencia de Género. El futuro de un supertertuliano de su categoría pasa por una empresa de desparasitación…


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P.D.

Prueba de atención. Busque las diferencias entre estas dos fotografías. La txapela…

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Un motivo para NO ver la televisión

Capturados.

Autor: Neil Cross.

Editorial: Valdemar / Es Pop.

Esta es la historia de dos individuos atrapados por el pasado y por el futuro. El primero está condenado a muerte, el segundo carga con el peso de una pérdida. Las vidas de ambos se unen dando lugar a una novela extraña e irregular, en ocasiones absurda y en otras brillante, que derrocha violencia psicológica. Y de la otra.

El responsable de este extraño thriller es Neil Cross, un guionista de televisión que no duda en investigar dentro del mundo de la novela negra.”Capturado” es simplemente eso: una novela policiaca experimental, sin policías, sin muertos, sin asesinatos. Pero con todos esos elementos asomando en cada párrafo, en  cada página, para recordar al lector que nada es, nunca, lo que parece.

Telemadrid, la televisión pública de Esperanza Aguirre, sigue dando clases de periodismo. Éste es un breve ejemplo de cómo informar sin informar: Garzón de vacaciones con pañuelo en la cabeza, Garzón tropezando, Garzón juzgado por Gómez de Liaño…pero ni una imagen de la concentración en apoyo a Garzón ante la Audiencia Nacional. “El juez Baltasar Garzón se va a sentar en el banquillo de los acusados. Muchos decimos que ya era hora”, asegura un Hermann Tertsch que para decir estas cosas sí llega a tiempo a los informativos.

Los buenos periodistas se cuidan mucho de abusar de la palabra “guerra”. Es un término demasiado importante como para utilizarlo a la ligera. Con la guerra no se juega. Por eso un periodista serio jamás titularía  “Guerra entre Aguirre y Gallardón” o “Un partido entre dos equipos en guerra”. La guerra es muerte, confusión, desolación, miseria, dolor. Es el lado oscuro del hombre. “La guerra sólo puede ser buena para los que no la han experimentado”, escribió el humanista holandés Erasmo de Rotterdam.

La guerra nos arrastra a lo peor, pero también nos ofrece motivos para la esperanza y la épica: lealtad, valor, solidaridad, sacrificio, redención. Seguramente por eso los conflictos bélicos más sangrientos han servido de inspiración al buen cine, la gran literatura y la mejor televisión. Si usted ha visto “La delgada línea roja” o “Hermanos de sangre”, o ha leído “Despachos de guerra” (Michael Herr, Anagrama) sabe de qué estoy hablando.

Anoche se estrenó “The Pacific” (HBO, Canal +), una miniserie de diez capítulos que pasará a la historia de la ficción televisiva. Y no sólo por haberse convertido en la más cara de la televisión, con un presupuesto de alrededor de 147 millones de euros. Producida por Tom Hanks, Steven Spielberg y Gary Goetzman para HBO, “The Pacific” se convierte en su tercera entrega sobre la segunda guerra mundial, después de “El soldado Ryan” y “Hermanos de sangre”. En este caso cuentan la historia del conflicto desde la perspectiva de los soldados que participaron en las batallas del Pacífico. Iwo Jima, Okinawa, Guadalcanal… Todo rodado con un realismo espeluznante, una precisión milimétrica, unos guiones vigorosos y unos actores impecables.

Arranca lentamente, sin estridencias. En ocasiones puede parecer un documental. Pero poco a poco los personajes adquieren perfil, el conflicto se agudiza y se dispara la acción. Comienza el baile, con una luz bellísima que baña las playas, repletas de barcos de guerra. Con las sombran cruzándose con las ráfagas de ametrallado en las tripas de la selva. Con el sol iluminando las playas, atestadas de cadáveres, manchadas de sangre. Dicen que es televisión, pero parece el mejor cine posible. Poco más se puede pedir de una ficción que emociona, pone los pelos de punta y devuelve la credibilidad a un medio devaluado. Una obra de arte.

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P.D.1

Maldita sea, los mejores son los primeros en marcharse. Hermann Terstch abandona definitivamente su trabajo como director y presentador del “Diario noche”, el espacio de manipulación informativa de Telemadrid para las madrugadas. Terstch se dedicará a partir de ahora al “análisis”, con un comentario grabado de lunes a jueves en ese programa. Y en otros espacios de la cadena. ¿Análisis? Buena idea: ya estoy viendo su excelente comparativa sobre ginebras. O su minucioso estudio sobre locales nocturnos madrileños.

Anoche, en su debut como analista, Terstch estuvo… como les diría yo… muy… ¡sereno! Sí señor, esa es la palabra, sereno, que quiere decir muy despejado y tranquilo. “Tras romperme las costillas no estoy en condiciones de estar al frente de este programa”, reconoció justo antes de garantizar que dedicará todos sus esfuerzos a mostrar “la quiebra que supone el Gobierno de Zapatero”. El único borrón, mecachis, cuando al final del sermón grabado, ya con la cabeza en otro sitio, se le trabó la lengua y dijo “Imborgbar”. Me parece que quiso decir “ímproba”.


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P.D.2

Ana Pastor estaba desesperada. “No pretenda usted mezclar las churras con las merinas”, le decía Esperanza Aguirre mientras desmontaba la teoría de la periodista sobre la subida del precio del transporte en Madrid. Pastor lo intentó, pero Aguirre es una anguila. Ya saben, ese pez de piel mucosa capaz de arrastrarse y serpentear incluso fuera del agua para sobrevivir. “Lo que yo le he dicho viene a ser más o menos lo mismo”, aseguraba Pastor. “No, no se parece en nada”, sentenciaba Aguirre en “Los desayunos de TVE” (La 1).

En un alarde de buenos modales, la presidenta de la comunidad madrileña evito el término “hijoputa”. Pero excepto por ese detalle ofreció su discurso habitual, que no es otro que menospreciar a Zapatero, culpar a Gallardón de la subida de tasas en Madrid y apoyar a Güemes y demás secuaces del PP: “Yo siempre defiendo los principios del partido”. Tuvo tiempo incluso para lanzar una puyada a los amantes de los animales: “¿Qué sería de la fiesta de los toros sin los antitaurinos? Son los que animan la fiesta”, dijo, en uno de sus repugnantes ejercicios de cinismo.

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P.D.3

TVE repuso ayer “El jardín viviente”, “Humedales naturales” y “Paraísos vivientes”, documentales viejunos que ya habíamos visto en diferentes  ocasiones. Una pena, porque lo que a mí me pedía el cuerpo era alguna novedad. Algo como “Las riberas del mar océano”, una flamante serie documental que nuestra televisión pública encargó hace cuatro años y financió con 1.292.874 euros de dinero público. De momento no va a ser posible: ese trabajo, tal y como nos enteramos gracias a El País, ha sido censurado por dedicar dos minutos (120 segundos) a la corrupción urbanística (Marbella, Andratx, Gondomar, Telde…), una de las grandes amenazas del litoral español.

El Gobierno no piensa como los guionistas contratados por TVE: no considera que la corrupción sea la causa del desbarajuste de nuestro litoral. Y exige eliminar esas escenas. Cuesta trabajo creer que todo un Gobierno de izquierdas sea tan mojigato y se pringue en semejante censura, sobre todo cuando seguro que hace sólo unos días se han burlado de cómo sus colegas valencianos censuraban las fotos de una exposición. Pero es que las cosas han cambiado mucho desde la campaña electoral. Por ejemplo, ya no sabemos si Zapatero es anti nuclear o pro nuclear. Lo que sí puedo confirmarles es que Elena Espinosa no es Cristina Narbona.

Pilar Marcos, de Greenpeace, asegura que “el ejemplo de la censura de este documental es tan sólo la punta del iceberg de muchas políticas de gestión de la costa paralizadas, como es la ineficiente Estrategia de Sostenibilidad de la Costa que, con más de un millón de euros de presupuesto para su redacción, duerme en algún cajón del ministerio”.

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Un motivo para NO ver la televisión

The Fox Hunt

Cd: Long Way To Go.

No hay tiempo para presentaciones. Este cuarteto liderado por el cantante y compositor John R. Miller acaba de publicar un gran disco de música tradicional norteamericana… revisitada, actualizada, acelerada. Ésta es una de esas hiper vitaminadas canciones: “I’ll Drink Cheap”.

“Acepta como tal el odio que alguien siente por ti; en esto, a diferencia del amor, no hay hipócritas”. Cardenal Mazarino.

¿Todos los políticos son iguales? De ninguna manera. Algunos son unos hijoputas. No lo digo yo, dios me libre, sino Esperanza Aguirre, Presidenta de la Comunidad de Madrid y toda una autoridad en lo que a relaciones entre políticos se refiere. Aguirre es la presidenta autonómica perfecta: domina el lenguaje barriobajero, tiene don de gentes y sabe llamar a las personas por su nombre. “Ha triunfado Doña cuaresma, la del gesto agrio y estricta conducta”, reconoció en su momento el… Gallardón.

El insulto es recurso de perdedores. Aunque en principio pueda parecer una sonora victoria, en realidad se trata de un rotundo fracaso, puesto que la razón, la inteligencia y la objetividad han quedado por el camino. Conscientes de ello, en el PP han cogido el toro por los cuernos, como viene siendo habitual, y han quitan hierro a las palabras de Aguirre. ¿Quién no ha llamado “hijoputa” a un compañero de partido, el mismo al que besas en público varias veces cada día en inauguraciones y eventos? Dentro del PP madrileño el término “hijoputa” ha dejado de sonar despectivo para resultar más bien entrañable: se ha convertido en una palabra de ánimo, una palmada en la espalda, un diminutivo cariñoso como el babayu asturiano, el pisha sureño, el tronco cheli o el entrañable bolo toledado. ¡Te quiero, hijoputa!

“Nosotros hablamos como habla la gente, y es normal que incurramos en descalificaciones graves”, asegura un Cristobal Montoro aún más cretino de lo que podría indicarnos su aspecto. Tiene razón este comparsa. En el PP hablan como habla la gente… concretamente como habla la gente que frecuenta burdeles de carretera, bares de leñadores o garitos de peleas de gallos.

Todo parece indicar que la mayoría de los  políticos son más interesantes por lo que callan que por lo que dicen. Sólo cuando se relajan y dejan de mostrarse contenidos, es decir, cuando olvidan su razón de ser, la existencia de micros y cámaras, podemos disfrutarles en toda su grandeza. Como en realidad son. Es decir, como unos auténticos hijos de… su tiempo. Gallardón, seguramente igual de miserable que Aguirre pero mucho más atento a los micrófonos abiertos, adopta por un día la postura propuesta por Rafael Sánchez Ferlosio: “Entre la injusticia de insultar al prójimo y la indignidad de sonreírle hay un discreto término medio: mirar para otro lado”.

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P.D.1

No hay soldados de origen español en los ejércitos de Colombia, Ecuador o Bolivia. Sin embargo, cada vez hay más soldados de origen latino en el ejército español. Ayer mismo murió uno de ellos en Afganistán. ¿Ustedes creen que estos militares de importación sienten la bandera española como auténticos patriotas? ¿O quizá se trata simplemente de personas con necesidades económicas que se ponen el uniforme del ejército español por dinero? Les recuerdo la definición del término “mercenario”: soldado que sirve voluntariamente en una guerra a cambio de dinero, sin motivaciones ideológicas.

Con los ejércitos pasa como con las cárceles, las centrales nucleares y los cementerios de residuos tóxicos. Son necesarios, pero lejos. Nadie en su sano juicio quiere tener una cárcel, una central o un cementerio en su pueblo, excepto por dinero. Nadie quiere ser militar, salvo por dinero.

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P.D.2

“Guti ha entrado en el olímpico de los dioses”, dice Manolo Lama, referencia informativa y cultural de Cuatro, en el informativo de mediodía. Una frase hermosa que coincide con un dato: los informativos de La Sexta superan por primera vez a los de Cuatro en audiencia (share) en el cómputo global de lunes a domingo.

José Antonio Ovies, presentador del programa de Telemadrid “7 días”, un informativo en la línea del clásico “Informe semanal”, define la manifestación por el empleo que se celebró en Madrid el pasado sábado: “Turismo de manifestantes. Como en los viejos tiempos de la dictadura”. Para dar fuerza a sus palabras utiliza imágenes no de la propia manifestación, convocada por UGT y CCOO, sino de las concentraciones de apoyo a Francisco Franco que se celebraban en la plaza de Oriente.

Aquellos que comparten la vida con un perro estarán de acuerdo conmigo en que hay que vigilar su salud y ofrecerle toda clase de atenciones y cuidados. Son nuestros compañeros y amigos. Hasta que desgraciadamente la situación del perro, por enfermedad o vejez, se hace irreversible. Cuando no hay solución, y para evitar la agonía del animal y el sufrimiento de todos, sólo queda la eutanasia.

Telemadrid es un perro rabioso. Desinforma, manipula, censura, miente…Y pierde audiencia y dinero. Es muy posible que la eutanasia sea la única solución para esta televisión enferma. Emitir una información sobre la marcha sindical que convocó a más de 50.000 personas únicamente con imágenes de manifestaciones franquistas es intolerable. No sólo periodísticamente, sino también a nivel social y político. Se trata de una burla para todos aquellos que financian la cadena. Los madrileños. TODOS los madrileños, no sólo los votantes de Esperanza Aguirre. Pero lo peor es que no se trata de una situación nueva o sorprendente: Telemadrid traspasa todos los días la frontera del esperpento.

Creo en la televisión pública. Una televisión de servicio al ciudadano, sin intereses comerciales, libre de la presión del negocio audiovisual. La televisión desde donde recibir información limpia, entretenimiento digno, ocio de calidad. Pero empiezo a creer que determinadas televisiones públicas no tienen solución. Telemadrid se ha  convertido en un cáncer para los ciudadanos madrileños, obligados a financiar el órgano de propaganda del gobierno de su comunidad.

Eutanasia para Telemadrid. Sin ella los madrileños serían más libres.

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P.D.1

Hermann Tertsch presentará el editorial de “Diario de la noche” (Telemadrid) desde el hospital. Se trata de una gran idea, puesto que el periodista supuestamente agredido alcanzará cotas de teatralidad y dramatismo sólo comparables a las de Javier Bardem en “Mar adentro”. Ya me lo estoy imaginando soltando, desde su lecho del dolor, frases tan interesante como la de ayer: “Los que me agredieron pueden ser moros o gente normal, del cine o de la SGAE”.

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P.D.2

El eyaculador interior Sánchez Dragó es uno de los gurús de Telemadrid. Y uno de los grandes beneficiados del agónico estado de esta televisión. Según la plataforma “Salvemos Telemadrid”, Dragó ha facturado “desde 2005 a la cadena 1.200.000 euros, aproximadamente, por el programa “Las Noches Blancas” (con una media de audiencia de un 3%). Más unos 36.000 euros por 4 programas de “Dragolandia” (con una media de un 4.1%). Más unos 350.000 euros por presentar “Diario de la Noche” durante año y medio”.

¿Saben cómo ha conseguido un personaje como Dragó afianzarse en la cadena pública y en el diario El Mundo? Siendo un miserable. Es decir, provocando, defendiendo lo indefendible, insultando, faltando al respeto, mintiendo… El último ejemplo de su sórdida técnica de superviviencia es un texto publicado en el diario de Pedro J. sobre los  cooperantes españoles secuestrados en Mauritania, a los que llamó “gorrones sin fronteras”. Lean a Sánchez Dragó: “Mi mujer, que es japonesa, exclama: ¡Menudo chollo! Los españoles pagáis al contado y, encima, convertís en héroes a esos pijos. Razón lleva. Pijos, caraduras, gilipollas y gorrones, añado. ¿Acció solidaria? No. Acción mamaria (de mamoneo). Lo de esa gubernamentalísima organización no gubernamental es como para clamar al cielo en el que sus frailes no creen. Pijos, porque basta verlos, saber quiénes son sus papis y pasar lista a los enchufes de los que viven. Caraduras, porque jeta de granito hay que tener para asegurar que es la misericordia -solidaridad, la llaman. Jerga progre- lo que los mueve. ¡Oh, cuánto sacrificio! ¡Qué entereza de ánimo la que los lleva a arrastrar las penalidades del turismo de aventura! Gilipollas, porque lo es en grado sumo todo el que piense que con unos cuantos camiones cargados de alubias, chocolatinas y preservativos va a sacar de apuros a millones de personas gobernadas por sinvergüenzas”.

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P.D.3

“Nos tenemos que despedir. Volveremos más adelante”, acertó a decir Pepa Bueno cuando apenas habían transcurrido doce minutos del Telediario (TVE) de las nueve de la noche. Pudimos escuchar esas palabras, pero ella tenía la boca cerrada. Entró un bloque publicitario de ocho  minutos. Después llegó la información meteorológica. Fueron doce minutos de Telediario absolutamente surrealistas en los que había un desfase de varios segundos entre el sonido y la imagen. Doce minutos caóticos, absurdos, patéticos. Y a las nueve y veinticinco minutos, tras la información meteorológica… ¡arrancó de nuevo el Telediario!

P.D.4

“Lo que no puede ser es que el Gobierno quiera prohibir el tabaco y no el alcohol, que es igual de perjudicial para la salud”, dice la tertuliana de “Los desayunos de TVE”. Gran error. Puede que para la salud del que bebe y fuma ambas prácticas sí sean igual de perjudiciales. Para el que se sienta en la mesa de al lado, no: respiramos el humo ajeno, pero no bebemos sus copas. ¿Es tan difícil de entender? No, pero es que entonces la culpa no sería de Zapatero.

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No hay bestia tan feroz.

Autor: Edward Bunker.

Editorial: Sajalín.

Leer “La educación de un ladrón” (Alba), primer libro editado por Bunker en España, me produjo un placer salvaje y visceral. Era posible una nueva novela negra. Bunker, el preso más joven de San Quintín con 16 años, sobrevivió a una vida al límite y alcanzó la madurez escribiendo sin tapujos. Con la misma naturalidad con que disparaba una recortada, sodomizaba a un preso afeminado o se metía un chute de caballo. Bunker era auténtico. Y “La educación de un ladrón”, autobiografía de un chorizo, todo un clásico.

“No hay bestia tan feroz”, el primer libro escrito por Bunker, se ha editado por fin en España. Y es otra pequeña maravilla. El sórdido submundo de Los Angeles proporciona nuevos y sorprendentes  personajes, historias condenadas a terminar a tiros,  violencia fuera de control. El instinto de supervivencia de Max Dembo, el protagonista, resulta inagotable y enternecedor. Tanto como su capacidad para generar conflictos y provocar dolor. Pero no esperen arrepentimiento. El protagonista de este libro es un delincuente que odia la sociedad, asesina a sangre fría a un policía, ejecuta a un amigo chivato, y se sumerge en una huida sin final. Un criminal que roba, mata y se coloca para sobrevivir. Un guía de lujo para recorrer el lado oscuro de L.A.

Hoy tiene lugar el apagón analógico en la región castellano manchega donde vivo. “A partir del 15 de diciembre, este canal sólo podrá ser visto en TDT”, rezaba la pantalla cada vez que cambiaba de canal. Una apocalíptica previsión que me llevó a comprar e instalar el famoso aparato. El descodificador. Cincuenta euros, euroconector no incluido. Parece que funciona correctamente…

La señal no tanto. La imagen parpadea como en una película de los hermanos Lumiere. El progreso. Dicen desde arriba que sólo así, gracias al milagro de la TDT, pueden garantizarnos una televisión mejor: más de 20 canales, mayor calidad de imagen y sonido, nuevos servicios (canales de radio, guía electrónica de programación). En mi pueblo no tenemos agua potable y el centro médico se cae a pedazos… pero hoy es un gran día para nosotros: ¡Tenemos TDT!

Lo primero que sintonizo con mi flamante nuevo descodificador es “Gran Hermano” (La Siete). ¡Ya puedo disfrutar del interior de la casa en directo! Tengo que reconocer que jamás había visto con tanto detalle, con tan deslumbrante nitidez, con semejante fuerza de colores y brillo de tonalidades, la colección de fulanas y chuloputas que nos ofrece la cadena de Vasile. ¡Gracias TDT, por iluminarme la miseria! Salto a Antena 3 y me encuentro con “Tal cual lo contamos”, un programa de cotilleos que incluye el consultorio de Josemi. El hombrecillo confiesa que se inyecta botox en un  entrecejo que, gracias a la TDT, brilla más que el día de la hispanidad.

¿Y qué me dicen de los nuevos canales, esos que no existían con la tele analógica, como por ejemplo Teledeporte? Sólo les diré que mientras escribo estas líneas estoy disfrutando de una prueba de la copa del mundo de bobsleigh femenino que se celebra en Alemania. ¡Gracias TDT, por permitirnos el acceso a los deportes invernales! Cambio a “La tienda en casa”, el canal de shopping de Veo Tv, un paraíso donde puedo comprar las alzas de gel Maxtall. Si las coloco dentro de los zapatos me harán parecer, por solo 49,95 euros más gastos de envío, cinco centímetros más alto. ¡Qué fantástica oportunidad para aumentar mi estatura!

Lamentablemente la mayoría de canales de la televisión pública no tiene señal. Ni La 1, ni La 2, ni 24hTVE, ni Clan TVE… Un ligero inconveniente. En cualquier caso, me gustaría dar las gracias a Miguel Sebastián, flamante ministro de Industria. Por “Gran Hermano” en directo, el botox de Josemi, el bobsleigh femenino, las plantillas Maxtall… ¡Por tantas y tantas cosas! Ya le habrán felicitado en numerosas ocasiones, sobre todo Roures por la TDT de pago, pero a mí me gustaría hacerlo de manera efusiva por la excelente inversión de su Ejecutivo en este sistema de televisión digital: ya ha gastado 10,7 millones de euros (equipamientos y conexiones de red, campañas informativas…), acaba de adjudicar concursos por valor de 7 millones de euros, y ha anunciado licitaciones por otros 8,7 millones para campañas informativas y estudios relacionados con la TDT. Un chollo, de verdad, puesto que la mejora en la calidad de la televisión que recibo es increíble. ¿Verdad?

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P.D.

Rueda de prensa del Gran Wyoming. Se considera una víctima. Asegura que no es responsable de los vídeos que se emiten en el programa que presenta, que quieren hundir su carrera profesional y su prestigio como ciudadano, y denuncia que Esperanza Aguirre le ha señalado como autor de la agresión. “Niego el derecho de Aguirre de acusarme de instigador de los hechos, algo que también han hecho los jóvenes del PP, esos que se preparan para dirigir el Gobierno en el futuro”, asegura Wyoming.

Tanto la presidenta de la Comunidad de Madrid como Hermann Tertsch han hablado de “agresores profesionales”. La investigación, sin embargo, apunta otras circunstancias. La policía descarta que la agresión fuera intencionada”, asegura El Mundo. Informa 20minutos.es: “todo apunta, como mucho, a una vulgar pelea de bar”; “el periodista de Telemadrid no se encontraba en buen estado”;el periodista de la televisión autonómica madrileña se habría caído al suelo y golpeado con un taburete”.

¿Recuerdan el post de hace unos días? Sí, el pasado jueves: “Tócala otra vez, Hermann”. Pues eso. Una “vulgar pelea de bar”. ¿Creen que el periodista y su ama pedirán perdón?

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Un motivo para NO ver la televisión

129 canciones ilegales

Jorge Martínez sigue vivo y bien. Así lo demuestra la caja que presenta hoy en una sala madrileña, un artefacto explosivo formado por nueve discos y 129 bombas de destrucción masiva. Pocos grupos españoles tienen el currículum de Ilegales, la banda asturiana que supo lograr el equilibrio entre potencia y calidad. Ninguno sigue sonando tan punk veinte años después…

“129 canciones ilegales” incluye todos los trabajos de estudio de Ilegales más diez temas inéditos. Y un libro con las aventuras y desventuras del grupo y las letras de las canciones. Es historia del rock español.

¿Imaginan que todo este follón de la agresión a Hermann Tertsch quedase en nada? Es decir, que no se hubiese producido agresión alguna. O sea, que Tertsch no hubiese caído al suelo como consecuencia del traicionero puntapié propinado por algún energúmeno que, encabronado con sus editoriales en Telemadrid y embrutecido por el videomontaje de “El intermedio”, intentase acabar con su vida. Es decir, que Tertsch no hubiese recibido ninguna paliza, en contra de lo que afirma “Periodista digital”. Que no hubiese “sufrido la violencia cuando cumple su trabajo de informar”, como dice la Federación de Asociaciones de Periodistas de España. Que, al no haber sido golpeado por nadie, no necesitase que Telemadrid condene “contundentemente ésta y todas las acciones violentas que atenten contra los derechos más elementales de cualquier ciudadano en un Estado democrático”.

¿Qué sucedería si Tertsch no hubiese recibido, como aseguraba ayer Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, “una patada por la espalda de un profesional”?. Imaginen que Tertsch hubiese dado con sus huesos en la acera cuando, a las cuatro y media de la mañana, después de tomarse unas copas en un piano-bar de la madrileña calle Almirante, un conocido le hubiese dado una fuerte palmada en la espalda. Y nada más. Imaginen que Tertsch hubiese perdido el equilibrio, primero, y el conocimiento después. Y que al despertar, no recordase nada. Que no supiese explicar a la policía lo sucedido. Que no tuviese ninguna costilla rota. Y que por todo ello… no presentase denuncia alguna. Sería un desastre, ¿verdad? Un inconveniente grave, porque en caso de no haberse producido agresión, maldita sea, nos quedaríamos sin guerra civil, sin checas, sin los fusilamientos de Pío Moa, sin Gara apuntando y La Sexta disparando, sin dar la bienvenida a 1934. Nos quedaríamos sin nada de nada.

Deluxe canta “Alelullah” en el piano-bar Toni 2.

Sin agresión, Esperanza Aguirre ya no tendría motivo para levantar la voz en nombre de la libertad de expresión. Y su “patada profesional” se convertiría en un chiste sobre el fichaje de Chuck Norris como nuevo portero del Toni 2. Sin agresión, los diarios digitales de medio pelo, los terroristas del micrófono y los tertulianos agresivos se quedarían sin excusa, sin guión.

La manipulación es un arte. El arte de la propaganda silenciosa, de la domesticación del pensamiento y la violación de los cerebros. Y como tal arte exige un compromiso: cúrrenselo. Trabajen los guiones. No improvisen. No dejen rastros. No trasnochen.

Tócala otra vez, Hermann.

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Un motivo para NO ver la televisión

Bruce Springsteen apoya la ley de matrimonio homonexual en su página web: “ El tema de la igualdad de matrimonio debería ser reconocido porque realmente es un tema de derechos civiles que debe ser aprobado para asegurar que cualquier ciudadano es tratado con igualdad por la ley”.

La Confederación Española de Organizadores de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU) ha planteado, en uno de sus sondeos, una pregunta muy interesante. ¿Qué televisión quieres? Usted pensará que cada telespectador es un mundo, y por tanto una respuesta. Efectivamente. La televisión que yo quiero tendría fútbol gratis, documentales de animales con menos de 10 años de antigüedad (los documentales), informativos sin sucesos y series policiacas norteamericanas. Y ni un minuto de publicidad. Mi primo Ramón pasa muchas horas en el taxi, y ve poco la televisión, pero instalaría una pequeña en el salpicadero del Skoda si le ofreciesen un coctel con el porno de Canal +, los toros de Castilla La Mancha Televisión y el programa de Curry Valenzuela. Mi vecina Josefina, sin embargo, sale muy poco de casa (no tiene piernas), por lo que sueña con una tele-tienda interminable presentada por Jaime Cantizano en tanga. Utopías. Todas, excepto la de Esperanza Aguirre, puesto que la cadena que ella quiere ya existe: Telemadrid.

Se habla mucho de televisión a la carta, pero la verdad es que se trata de un concepto por definir. Asúmalo. La programación que ve usted la diseñan  otros, y me temo que con unos objetivos muy diferentes a los suyos. Quiero suponer que a usted y a mí, cuando vemos la tele, nos gusta entretenernos, informarnos e incluso, por qué no, aprender algo. Ellos quieren ganar dinero. Así de sencillo.

Las consecuencias de tan diferentes expectativas son evidentes. Ellos están forrados, nosotros estamos insatisfechos: el 95,6% de los telespectadores de la encuesta de CEACCU reconoce que se encuentran “poco o nada satisfechos” con la televisión actual. Una opinión que contradice los mensajes de los gurús del medio, que continuamente intentan convencernos de que la televisión que se hace en España es magnífica. Quizá para ellos. No para los telespectadores. El 95´4% de estos últimos cree que las cadenas no respetan los derechos de los usuarios. El 97,7% piensa que las interrupciones publicitarias resultan “excesivamente largas”. El 60% asegura que los códigos éticos para garantizar los derechos de la audiencia no son eficaces.

¿Cómo sería su televisión ideal? Puede dejar en este blog alguna pista. Le garantizo que las cadenas no le harán ni puñetero caso.

 

P.D.

Zapatero debería haber apostado por Michael Jackson. Ha hecho cosas más raras, como lo de Alberto Oliart. Un país como el nuestro, con políticos, banqueros y empresarios acaparando los informativos y las portadas de los periódicos, muchos de ellos convenientemente esposados, tendría que haber pujado de manera oficial por los despojos del rey del pop. Concretamente por su emblemático guante blanco. Una pieza exquisita que podría haberse convertido, como el Narajito del Mundial 82, en símbolo de este país y de estos tiempos de rapiña. La subasta se celebró en Nueva York, y fue Fossman Ma el afortunado coleccionista que pagó 350.000  miserables euros por una  manopla que nos hubiera venido como anillo al dedo.

 

Un motivo para NO ver la televisión

Un lector (Barbacue Bob) pidió ayer “algún buen disco de blues, yeah”. Dicho y hecho. Blues-folk oscuro, primitivo, auténtico. Con la rara pureza de los sonidos íntimos y olvidados. La recomendación de hoy es “Shake Sugaree”, una colección imprescindible de temas de Elizabeth Cotten. La cantante de Carolina del Norte grabó su primer disco en 1957, cuando ya había cumplido los 66 años. Fue una gran vocalista y una excelente compositora, pero sobre todo resultaba única tocando la guitarra: era zurda, y aprendió con el instrumento de su hermano diestro. Es decir, con las cuerdas invertidas. Lo suyo era puro feeling.

Elizabeth Cotten y Pete Seger interpretan el clásico “Freight Train”, escrito por Cotten cuando era una niña.

 

Es muy posible que usted piense que cualquier imbécil puede tener un blog. Quizá le suceda a menudo cuando lee “El descodificador”. Le entiendo: a mí a veces me pasa lo mismo. Pero no es bueno mirarse el ombligo. Mejor hablemos de algunos colegas. Por ejemplo de la cubana Yoani Sánchez, responsable del exitoso Generación Y. El suyo es un tema muy serio, puesto que sobrevive en la isla denunciando la censura y la intolerancia de su gobierno. Un trabajo duro que le ha traído más de un disgusto, el último hace sólo unas horas: ha sido agredida por la policía de su país.

Guemes 2

El blog se ha convertido en un excelente medio de comunicación. Es rápido, es ágil, es difícil de censurar… Es libre. Además, si tienes un blog eres cool. Estás a la última. Tanto que incluso los miembros de la derecha más primitiva, conservadora y reaccionaria creen que tener un blog les hace parecer más modernos, menos carcas. Lo que no saben es que, como decía Benjamín Prado en su columna de El País, el blog desnuda a su autor: “¿En qué se parece un blog a una botella de vino? Fácil: en que los dos le quitan la máscara al que los usa”.

Juan José Güemes, Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, es un bloguero que provoca  sentimientos encontrados. El político de la sensual melena es un sicario al servicio de Esperanza Aguirre, un instrumento utilizado por la lideresa para apuntillar a la sanidad pública madrileña. Lo sé. Pero por otro lado es un colega, ¿no es cierto? Tiene un  blog, y no un blog cualquiera, porque en un alarde de imaginación facciosa ha engrandecido el género incluyendo lo que denomina “diccionario progresí”. Una especie de glosario totalitarista “en referencia a la `neolengua´ que el Partido Socialista Obrero Español trata de imponer en el Reino de España para impedir que las personas puedan expresar críticas, opiniones y llamar a las cosas por su nombre”.

Según el diccionario de Güemes, “gay” es un “homosexual con estudios que, haciendo uso de sus conocimientos, consigue prebendas políticas y subvenciones del erario público”. Y “ciudadasnos” son aquellas “personas que se conforman con que los socialistas se perpetúen en el poder aunque hagan las mayores barbaridades”. Y “pijo-progres” son “gente rica disfrazada de palestinos pobres”.

¿Les parece Güemes, tras leer su blog, un poco más miserable que antes? No es mi intención que así sea. Todo lo contrario. Entre colegas, me gustaría reivindicar al Güemes intelectual que se esconde tras el Güemes mamporrero. Al Güemes humorista, que se pasea por los hospitales entre los abucheos del personal, cuando podía estar recibiendo aplausos en el escenario del Club de la Comedia o el Café de Chinitas. Es más, me gustaría  avanzarles que algún día el diccionario fachí con que ilustra su blog reposará en las estanterías junto a clásicos como el diccionario de Coll o el “Diccionario Cheli” de Umbral.

Por cierto ¿Saben cómo definiría Coll a Güemes? Tal vez como “vulgarcito”, es decir, “personaje de cuento infantil, sin la menor importancia ni detalle digno de ser destacado”. O quizá como “pistolerdo”, o sea, “individuo del hampa poco hábil en el manejo de las armas”. Umbral es posible que considerase a Güemes un intruso, en el mundo de los diccionarios y en de los blogs. Y es que en cualquiera de sus formatos, “el periodismo mantiene a los ciudadanos avisados, a las putas advertidas y al Gobierno inquieto”.

 

El dato

De las 47.677 especies de animales evaluadas por IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), 17.291 están en peligro de extinción. El 21% de los mamíferos conocidos, el 30% de los anfibios, el 12% de las aves, el 28% de los reptiles, el 37% de los peces, el 75% de las plantas, el 35% de los invertebrados…

 

Un motivo para No ver la televisión.

Los Paperboys.

Cd: Callithump.

Paperboys

Un descubrimiento. Suenan a Johnny Clegg y a country rock, a reggae y a mariachi, a soul, a ska y a bluegrass. A música celta y a fiesta de pueblo. Y suenan de maravilla. Los Paperboys son una banda que presume de multi-cultural, multi-étnica, multi-instrumental, multi-generacional y multi-lingüística. Una banda callejera, y sin complejos, de origen mexicano canadiense. Tienen tres discos en la calle, el último este “Callithump”, un trabajo absolutamente abierto a toda clase de ritmos y melodías. Un disco que, unido a vídeos como éste, nos advierten que en directo deben ser absolutamente impresionantes.


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