El descodificador

Posts Tagged ‘Belén Esteban

Tengo amigos que han entrado en profunda depresión después de escuchar a Durán i Lleida. Unos son funcionarios, y otros tienen apreturas económicas. Unos y otros estaban ilusionados por iniciar carrera política. Pensaban que tenían ideas, ganas de trabajar por los demás, creían que podían ayudar a construir una sociedad mejor. Pero en eso llegó el secretario general de CiU y les hundió en la miseria. Cuando un periodista le preguntó su opinión sobre la posibilidad de hacer públicos los bienes de los diputados, Durán i Lleida, cabreado como un mandril, respondió: “Si ustedes quieren que esta sea una cámara de funcionarios y gente pobre vamos por el mejor de los caminos”.

¡Funcionarios y gente pobre! ¡Qué espanto! Nada peor podría pasarle a la sociedad española, actualmente dirigida con sabiduría y transparencia por hombres y mujeres sin ataduras con el estado y con el riñón bien cubierto, que caer en esas manos. Durán i Lleida defiende que la política está reservada para “gente preparada”, las élites intelectuales y económicas, esas “que se pueden ganar la vida en la actividad privada”. Funcionarios y pobres son, por tanto, indignos de practicar tan noble arte. “Ha llegado un momento en que hay que defender la dignidad política”, sentencia el diputado en Cortes Generales.

Si seguimos dudando de esta buena gente, exigiendo el fin de sus privilegios, preguntando por sus incompatibilidades, pidiéndoles transparencia y el recorte de unas pensiones pensadas para exiliados, es muy posible que un día se enfaden y nos dejen en la estacada. ¿Imaginan una huelga de políticos? El pueblo ingobernable, moviéndose como pollo sin cabeza, llevaría al país a una situación de caos sólo comparable a “The Walking Dead”: ciudadanos zombies arrastrándose por las calles, sin oficio ni beneficio, al carecer de la iluminación ética, intelectual y moral que nos proporcionan sus señorías.

¡Qué ingrato es el pueblo llano! Y qué bueno es Durán i Lleida, que podría estar viviendo como un marqués y, sin embargo, está salvando a funcionarios y pobres de la crisis galopante. Es normal que piense que gana poco, que merece más, que su patrimonio debería ser secreto de estado. Recuerden que un día alguien le puso una pistola en el pecho para que se presentase a unas elecciones. Si no, ahora no disfrutaríamos de su sabiduría y buen hacer: estaría forrándose en una empresa privada.

“¡Al final me presento a las elecciones, que estoy hasta el coño!”, resume Belén Esteban, a las cuatro y media de la tarde, en Telecinco.


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Un motivo para NO ver la televisión

Ocho cerditos. Reflexiones sobre historia natural.

Stephen Jay Gould.

Editorial: Crítica.

Releo algunas de las piezas que el inolvidable Jay Gould escribió para revistas científicas, crónicas que se fueron publicando a lo largo de los años recopiladas en forma de libro. Son magníficas. Defienden teorías imposibles, reflexionan de manera divertida, y reflejan aspectos sorprendentes de la vida, en algunos casos de una complejidad infinita (la modularidad de Mozart). Están escritas de una manera tan pedagógica y amena que se disfrutan como si se tratase de pequeñas aventuras cotidianas.

La aportación de Jay Gould al mundo del conocimiento es infinita. Pone al alcance de cualquier zoquete con un mínimo de curiosidad la vida pluricelular, las peripecias de George el solitario (la última gran tortuga), los secretos de los dedos de los vertebrados, la historia jamás contada de la Creación o una visión inédita de la filosofía de Darwin. Jay Gould es mucho más que el cocreador de la Teoría del equilibrio puntuado. Es un maestro, en el sentido tradicional, eterno e insustituible de la palabra. Y el libro se puede conseguir en una magnífica, y económica (11,95 euros), edición de bolsillo.

Hace sólo unos días comentábamos en este blog uno de los momentos más sucios y obscenos en la historia de la televisión en España: el “Sálvame deluxe” (Telecinco) dedicado al abogado Emilio Rodríguez Menéndez, a quien en tono burlesco llamaron “don Emilione”. Una sucesión de descalificaciones, ofensas, necedades, hipocresías, malos modos y actitudes barriobajeras reunidas de manera burda hasta formar algo parecido a un  programa de televisión. En un país civilizado, un espacio tan grosero, tan insultante, sería motivo suficiente como para que el Gobierno diese un toque de atención al canal capaz de emitir semejante bazofia. En el nuestro, por el contrario, supone motivo de orgullo y satisfacción para don Paoleone (Vasilone), responsable máximo de Telecinco. Tanto como para multiplicar de inmediato su producción de excrementos: anoche emitieron un flamante especial llamado “Don Emilio Rodríguez Menéndez”, el próximo sábado entrevistarán al prófugo en “La noria”.

El maestro Josep Ramoneda escribió que Belén Esteban encarnaba el populismo fascistoide, ese que en lugar de representar y dar voz a las clases populares las enardece para que sigan calladas. En este caso sucede algo similar, puesto que la utilización televisiva de un personaje como Rodríguez Menéndez, ahora para darle voz y luego para lincharle, es un repugnante ejercicio de manipulación reaccionaria. El abogado fugado aumenta la confusión popular, puesto que alimenta la ignorancia de aquellos incapaces de distinguir entre la realidad y el espectáculo circense, entre la prostitución y la televisión.

Los resultados de este populismo fascistoide televisivo van mucho más allá de las audiencias y los beneficios económicos de Telecinco. Y no me refiero sólo a los datos del Informe PISA 2009 de la OCDE, que confirman un nuevo fracaso educativo. Hablo de una sociedad crispada, insolidaria, desencantada…

¿Tenemos la televisión que merecemos? Estoy seguro de que no: es imposible que seamos tan sucios hijos de perra como para consumir gustosos los deleznables productos que nos ofrece Don Paoleone (Vasilone).

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P.D.

Por cierto, el hedor que desprende Telecinco ya apesta Cuatro, la que fuera cadena progresista del grupo PRISA. “Telecinco, Cuatro y Digital +… una oportunidad para crecer juntos”, asegura la publicidad de la primera de estas televisiones.

El proceso de fusión entre ambas cadenas, que en realidad no es fusión sino absorción, está dejando el camino lleno de cadáveres en descomposición. No podía ser de otra manera… Cuatro es una cadena que nació con pretensiones elevadas: ser la imagen audiovisual de una empresa con prestigio. Y Telecinco fue desde el día de su nacimiento una boñiga diseñada para hacer dinero, sin concesiones, sin escrúpulos. Recuerden que los primeros despojos que fueron a parar a la cuneta fueron los de la cúpula de informativos de Cuatro: Gabilondo al exilio, Izquierdo a un blog (no se puede caer más bajo, se lo aseguro) y el resto, recolocados en el grupo. David Cantero, el flamante fichaje de Informativos Telecinco, vale por todos ellos juntos, ¿no?

Después vinieron a por los comunistas, pero yo no era comunista… Concha García Campoy, Ana García Siñeriz… El resto de la historia nos lo podemos imaginar.

Durante una cena-entrevista con el periodista de El País Jacinto Antón, el escritor de viajes Colin Thubron recordó una reflexión del explorador británico Wilfred Thesiger: “me dijo que de su vida sólo lamentaba no haber matado a nadie, a nadie con seguridad, claro, porqué disparó a muchos alemanes en la guerra”. ¿A usted nunca le han entrado ganas de matar a alguien? No me diga que no… ¿Ni siquiera mientras lee el periódico o ve los informativos de televisión? Se está usted aburguesando, amigo mío…

Nicolás Sarkozy quiere restringir la cobertura médica gratuita en Francia para los inmigrantes sin papeles. ¿No es como para lanzarle al Sena con unas botas de cemento?. La policía italiana ha desactivado un paquete bomba que iba dirigido contra Silvio Berlusconi. ¿No se merece un susto un primer ministro capaz decir cosas como “mejor que me gusten las mujeres guapas que ser gay”? Y hablando de políticos y de gays… ¿Qué suerte merece un Mariano Rajoy que no descarta derogar el matrimonio homosexual, un derecho adquirido, si algún día llega a gobernar?.

No estoy hablando de asesinato, como sugería el gran Thesiger, sino de defensa propia. ¿Qué está pasando en Europa, en la vieja y sabia Europa, para que esté, o pueda estar, en manos de estos individuos? Necesitamos referencias morales, líderes intelectuales. Telecinco, siempre al servicio del ciudadano (como debe ser en toda concesión audiovisual del estado), ofreció ayer un magnífico ejemplo de televisión útil: “España pregunta, Belén responde”. Un programa en el que la princesa del pueblo respondía a las preguntas de los ciudadanos, que tanto la quieren y que tanto la admiran.

Ahí estaba el populacho ordinario, pero también la flor y nata del periodismo español: María Teresa Campos (“Yo no tenía que haber venido aquí”), Alfonso Rojo… “A mi es que el personaje me fascina”, asegura este último, un comunicador del nivel moral de Esteban. No fue el único intelectual  de renombre, puesto que la escritora de novela negra Yaiza Méndez regaló a la madre de Andreita un ejemplar de su último trabajo. Sin duda un momento histórico: Belén Esteban con un libro en las manos.

Pedazo de programa. Normal que en la televisión pública se considerasen amenazados. “No se puede imitar el programa Tengo una pregunta para usted”,  advirtieron muy chulitos desde TVE. Tienen razón, puesto que “Tengo una pregunta” es un espacio absolutamente original y exclusivo. ¿Dónde se ha visto a una persona responder a las preguntas de otras muchas excepto en “Tengo una pregunta para usted”? El único problema es que a partir de ahora la cosa chirría: no existen demasiadas diferencias emocionales entre una entrevista multitudinaria a Belen Esteban y a Zapatero o Rajoy.

¡Para matarlos a todos!

Dice Fran Álvarez, el marido de Belén Esteban, que rechazó los 500.000 euros, “limpios y negociables”, que le pagaban por entrevistarle en Antena 3 para asistir gratis a “Sálvame Deluxe” (Telecinco), la cadena donde trabaja su mujer. Fran le ha puesto los cuernos a Belén, y ahora quiere que le perdone contando todas sus miserias ante millones de telespectadores. Y gratis. “Renunciar por amor a medio millón… No sé si darte un bofetón”, le dijo Matamoros, uno de esos hermanos con aspecto de sicópatas de Tarantino. Pues qué quieren que les diga… yo estoy con él. ¿Con Tarantino? No, no. ¿Con Fran? Tampoco, coño. Con Matamoros: no están los tiempos como para dejar pasar medio millón de euros (libres de impuestos y en billetes usados).

Seguramente arrepentido de su decisión, el chaval se sentó frente a Jorge Javier Vázquez la noche del viernes hecho un flan. Pálido, sudoroso, tembloroso… Hacía tiempo que no veía a alguien pasar un rato tan malo en un plató de televisión. Seguro que estaba pensando: “debería haber trincado el medio millón, haberle pagado otro recauchutado a la parienta… y pelillos a la mar. ¡Si es que soy golipollas!”. Pero ya era tarde, ya estaba sentado delante de media España, deshidratándose, apuñalando los tiempos verbales y contando sus “encuentros sexuales” como una verdulera. ¡Y gratis! En ese momento todos los que tenía a su alrededor estaban cobrando. El presentador, una pasta. Los invitados, más de lo que nunca hubieran soñado. Los cámaras, los del sonido, el realizador… Hasta el público seguro que recibió un bocadillo y una botella de agua. Y en la cima de esa pirámide de mierda, construida sobre el cadáver de un chaval de barrio, los accionistas de la cadena: Telecinco arrasó a sus rivales con una audiencia del 23%, muy cerca del récord (26%) que consiguió precisamente Belén Esteban en el programa en que presentó su nueva imagen quirúrgica.

Fran es un pardillo, y tenía que haber pedido consejo a alguien que sepa cuál es el precio del amor. Por ejemplo a Julián Muñoz. Cachuli es un tipo que conoce a las mujeres y ha manejado dinero pringoso, así que seguro que le habría aconsejado sabiamente: “pilla el medio millón, capullo”. En cualquier caso, y aunque fuese para donarlo a una  ONG, Fran debería haber cogido la pasta. Porque colaborar de manera gratuita con una cadena como Telecinco o Antena 3 es tan sucio, miserable y condenable como financiar una organización terrorista. Con lo que se ahorró el viernes Paolo Vasile hará nuevos programas, pagará a otros invitados-monstruos, continuará intentando que la sociedad sea más ruin, más sucia, más estúpida. Peor.

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P.D.

Mientras en Telecinco embrutecían al personal con detalles sórdidos de vidas insignificantes, en La 2 alimentaban los espíritus del telespectador con caviar, vino y pétalos de rosas: emitieron “Joe Strummer, vida y muerte de un cantante”, una maravillosa película de Julian Temple sobre la vida de ese genio llamado Joe Strummer. “Caímos en todas las malditas trampas del negocio”, dice a modo de resumen sobre la desintegración de The Clash, una de las bandas más grandes de todos los tiempos.

Joe Strummer era un músico de descomunal talento que, tanto con The Clash como posteriormente con los Mescaleros, se distinguió por su irreprochable actitud vital. “Sin los demás no somos nada”, solía decir este punk rocker en la etapa final de su vida. Seguramente por eso en la película resultan especialmente emocionantes las declaraciones de sus colegas y amigos, algunos tan ilustres como Johnny Depp, John Cusack o Matt Dillon. Martin Scorsese reconoce que “Strummer era como la primera vez que escuchaste rock and roll… La inspiración para “Toro Salvaje” la encontré en The Clash”. Un enorme regalo de la televisión pública.


Dos grandes, Johnny Cash y Joe Strummer, juntos en una inolvidable versión de Bob Marley: Redemption Song

Viejos piratas me robaron
y me vendieron a algún mercader
minutos después me sacaron
del agujero más cruel.
Pero mi mano es fuerte
de la mano del Todopoderoso.
Somos una generación que avanza
por el triunfo

¿Me ayudas a cantar
estas canciones de libertad?
Es todo lo que siempre he tenido
Canciones de libertad
Canciones de libertad

Liberaros de la esclavitud mental;
nadie más que nosotros puede liberar nuestras mentes.
No tengáis miedo de la energía atómica,
porque nadie puede parar el tiempo.
¿Hasta cuándo matarán a nuestros profetas
mientras nos echamos a un lado para mirar? Ooh!
Algunos dicen que es así:
tenemos que cumplir el libro.

Liberaros de la esclavitud mental;
nadie más que nosotros puede liberar nuestras mentes.
No tengáis miedo de la energía atómica,
porque nadie puede parar el tiempo.
¿Hasta cuándo matarán a nuestros profetas
mientras nos echamos a un lado para mirar?
Sí, algunos dicen que es así:
tenemos que cumplir el libro.

El contorsionismo es una práctica gimnástica que consiste en doblar las articulaciones del cuerpo humano en sentido inverso. No basta con haber nacido torcido o haber quedado desarticulado tras una mala caída. Se trata de un ejercicio anatómico complejo que puede practicarse de manera intuitiva, mediante una flexibilidad adquirida de forma genética, o bien de manera inducida, tras largas jornadas de duro y constante entrenamiento. Artistas circenses, gimnastas rítmicos y bailarines nos deleitan descoyuntándose en público. Pero el placer de la luxación no está reservado a los profesionales del espectáculo… Succionarse el propio miembro, una conducta onanista sólo al alcance de los grandes maestros de la dislocación, está considerado por muchos contorsionistas aficionados la cumbre de este retorcido arte. Una cumbre en la que se encuentran instalados los medios de comunicación españoles…

¿Quién dijo que la prensa tradicional, los periódicos de papel, estaban muertos y enterrados? El New York Times ha anunciado que su edición impresa tiene los días contados, pero en España estamos por encima de este tipo de previsiones pesimistas. Los periódicos viven días de gloria ¿no es cierto? Basta con ver las informaciones que nuestros principales diarios han publicado sobre los últimos datos de la Oficina de Justificación de la Difusión (OJD) para tener la certeza de que gozan de excelente salud. Lean estos titulares publicados, el mismo día:

El País: “El País afianza su liderato y mantiene en los ocho primeros meses una ventaja de 82.800 ejemplares respecto a El Mundo”.

El Mundo: “El Mundo reduce su distancia con El País en 21.459 ejemplares en lo que va de año”

Público: “La circulación del diario aumentó un 24% en los ocho primeros meses del año”.

ABC: “El diario que mejor aguanta la crisis… ABC es el único entre los grandes rotativos que aumenta su difusión en agosto”

¿Información? ¿Ficción? ¿Ombliguismo? ¿Onanismo? Resulta difícil definir este alarde de autosatisfacción al que nos someten periódicamente los diarios. Esperemos que el resto de noticias que nos ofrecen estén redactadas… digamos que de manera más objetiva. De no ser así tal vez tendríamos una de las claves de la crisis de la prensa: el abuso del contorsionismo onanista.

Lo de Cándido Méndez también puede considerarse contorsionismo, puesto que sus intestinos debieron retorcerse como entresijos y gallinejas en aceite hirviendo cuando pisó el plató de La Noria (Telecinco). Todo un  flamante líder sindical, en capilla de una huelga general, sumándose a la lista de políticos que dilapidan su credibilidad en el programa líder de la telebasura ibérica. Parece que los tiempos definitivamente han cambiado: hace años hubiéramos conocido sus opiniones en “La Clave” (TVE), hoy tenemos que conformarnos con “La Noria”.


Y siguiendo con grandes contorsionistas… Recibo un mail del programa “Deberías saber de mí” (Antena 3) que dice: “nos gustaría que ofreciera, a través de su amplia trayectoria periodística, su opinión como crítico sobre el fenómeno mediático que ha suscitado una chica de barrio como Belén Esteban”. El correo continúa: “Queremos que nos analice la personalidad y la inexplicable trascendencia que una chica como ella tiene en la sociedad en la que  vivimos”.

¿La “inexplicable trascendencia”? No sé si utilizarían los mismos términos si Belén Esteban estuviese en su nómina, y no en la de la competencia (Telecinco). Lo cierto es que en el programa “La princesa del pueblo”, de esta última cadena, un grupo importante de periodistas, sociólogos, publicistas, asesores de comunicación y presentadores de medio pelo analizó de manera entusiasta el fenómeno de la ex de Jesulín. Dijeron muchas cosas peregrinas y estrambóticas, como que se parecía a Obama, que era una madre coraje o que si crease un partido se convertiría en la tercera fuerza política de nuestro país. Pero lo mejor fue cuando alguien aseguró que su éxito se debía a que era una mujer corriente, gente de la calle, del barrio, “como usted y como yo”.


¿Cómo usted y como yo? No sé usted, pero yo no hablaría de la agonía y la muerte de mi padre delante de las cámaras, ni vendería mi vida íntima, ni utilizaría a mi hija como valor mediático añadido, ni me operaría para estar de actualidad, ni gruñiría como una comadreja en celo cada tarde en televisión. Belén Esteban es un monstruo. Un monstruo creado por la televisión, el monstruo con el que sueñan todas las cadenas. Pobre.

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Un motivo para NO ver la televisión

El invierno de Frankie Machine.

Autor: Don Winslow.

Editorial: Ediciones Martínez Roca.

El león está dormido. Se llama Frank, tiene 62 años, una tienda de carnaza para pescar en la costa de San Diego, una tabla de surf a la que subirse en “la hora de los caballeros”, una hija a la que quiere y una novia con la que ha alcanzado el equilibrio emocional. El pasado es historia, y se pudre en el baúl de la memoria. Hasta un buen día, en que alguien despierta al león…

Frankie Machine, la maquina, fue el asesino perfecto. Su profesionalidad le convirtió en leyenda, y los mafiosos más importantes del momento requerían sus letales servicios. Como chófer y como algo más. Se retiró cuando estaba en la cumbre, y jamás pensó en volver… hasta que alguien le apretó las clavijas. Y un alambre alrededor del cuello.

La maquina ha vuelto. Y Don Winslow cuenta ese regreso de manera magistral, con muchos y vibrantes diálogos que no impiden que este libro vaya más allá de la novela negra para convertirse en una lección de historia. Así era la mafia de la Costa Este hace cuarenta años… y así es la mafia de la Costa Este actual. La segunda obra maestra de Winslow (la primera fue “El poder del perro”). Absolutamente imprescindible.

PARA LEER EL PRIMER CAPÍTULO PINCHAR AQUÍ

Belén Esteban ha donado 6.000 euros, parte de los beneficios obtenidos cediendo su imagen a una marca de sartenes, a una asociación de niños con parálisis cerebral. Y lo ha hecho de la manera más discreta posible en un personaje de su grandiosidad mediática: grabando el generoso momento en vídeo y colgándolo en su página web. El docu reality casero, que tiene como banda sonora el “God Save The Queen” de los Sex Pistols, se llama “Así es Belén Esteban” y no tiene desperdicio…

¿Así es realmente Belén Esteban? Las imágenes, que pueden resultar de una obscenidad repugnante o de una ternura vomitiva, pretenden mostrarnos el lado humano de la princesa del pueblo. La recauchutada verdulera, que vive del chisme, el insulto, la mentira y el trapicheo de intimidades, se convierte, por arte de magia, en un ser generoso y sensible. Tanto como para grabar esos momentos de abnegación y altruismo y convertirlos en campaña de marketing.  En estos tiempos de escepticismo y falta de valores  la Esteban, como todas las princesas, tiene que someter su imagen a un constante proceso de lavado y planchado: sus intervenciones en televisión le han forrado el riñón, de acuerdo, pero también le han convertido en uno de los personajes más odiados de España. La cuenta de Facebook “Un millón de firmas para prohibir a Belén Esteban salir más en la TV” sobrepasa ya las 400.000 adhesiones.

A estas alturas es posible que el cinismo más brutal no consiga escandalizarnos lo más mínimo. Recuerden que vivimos en un país sembrado de fundaciones, en el que los filántropos primero desgravan y luego entregan el talón. Por eso les confieso que prefiero la gente que va por la vida a pecho descubierto, como Emilio Botín. Don Emilio no engaña a nadie con actitudes humanitarias: compra bancos (hace unos días compró 318 oficinas, ¡318!, al RBS en Reino Unido) y si tiene que hacer donativos, se los hace a Ferrari. Con personajes así es comprensible la actitud de Cayo Lara, Coordinador federal de Izquierda Unida: “jamás invitaría a mi casa a Emilio Botín”.

Belén Esteban y Emilio Botín, dos formas extrañas de entender la vida. Admiro, en cualquier caso, su forma estoica de enfrentarse a las cámaras, al mundo. Me recuerdan a Epicteto, ese filósofo griego que siempre estuvo contento en su miseria: “Estoy en el lugar en que la Providencia ha querido que estuviese; quejarme por ello es ofenderla”.

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Un motivo para NO ver la televisión

Stevie Ray Vaughan


Hoy se cumplen 20 años de la muerte de Stevie Ray Vaughan, el orgullo de Texas, el guitarrista blanco de blues más grande de todos los tiempos. El helicóptero que después de un concierto le llevaba a Chicago se estrelló el 27 de agosto de 1990. El dueño de “Number One”, la Stratocaster del 63 de la que salían chispas, dejaba este mundo en el mejor momento de una carrera repleta de momentos memorables. Todo el mundo debería escuchar “Texas Flood”, un disco de 1983 que supone la cumbre del blues tejano, mezcla de técnica y feeling, de innovación y genialidad.

Como una loba defiende a su camada. Así, con uñas y dientes, ha protegido durante años Belén Esteban la intimidad de su hija. “Yo por mi Andreita mato”, llegó a decir, en la enésima adaptación de su frase favorita. La quiere tanto, tanto, tanto que, como cualquier madre, quiere para ella lo mejor que puede ofrecerle: la televisión. Una mina, hija. Ninguna preparación, poco curro y mucha pasta. Dicho y hecho. Hace sólo unas horas la niña, de nueve años, fue desvirgada, televisivamente hablando, en “El programa de Ana Rosa” (Telecinco). Buena elección. Belén Esteban no podía haber escogido mejor madame para gestionar con garantías la pérdida de la honra audiovisual de su pequeña. La prueba del pañuelo fue un éxito (Andreita no había pisado un plató jamás), y la princesa del pueblo y la reina de la hipocresía disfrutaron juntas del histórico acontecimiento.

“A ver si ahora resulta que por ser Andrea Janeiro Esteban se tendría que quedar encerrada en una cueva…”, dijo una Ana Rosa que no comprende que entre estar en una cueva y en un plató de televisión (en horario escolar) hay un sinfín de alternativas. Algo tendrá que decir el defensor del menor, que hace unos meses tuvo que actuar de oficio por considerar que se estaba “atentando gravemente contra la intimidad de una menor”. Y eso que por aquel entonces Esteban se limitaba a hablar de las intimidades de su hija: si su padre le pagaba la pensión, si la visitaba, si celebraba su cumpleaños…

“¡Ahora ya sabemos la razón por la que su madre no dejaba que le viésemos la cara!”, dicen en los programas del corazón, burlándose de una niña que no les parece suficientemente guapa. Se ha abierto la veda. El bautizo mediático de la hija de Jesulín de Ubrique y Belén Esteban sitúa a la niña en el candelabro. ¡Tiembla Paquirrín!

No puedo estar más de acuerdo con el Wenceslao Fernández Flórez que, en “El malvado Carabel”, escribió aquello de “los niños son mendigos por intuición”. Y por tradición familiar, añadiría yo. Es una de las consecuencias de la actual miseria social y audiovisual. No encuentro diferencias entre la madre y el niño rumanos, que piden limosna en un semáforo, y la pareja formada por Belén y Andreita, recorriendo los platós a cara descubierta. Bueno sí, una: la cifra que recaudan al final de la  jornada.

Niños. Carne fresca para unas cadenas de televisión que devoran famosetes a un ritmo frenético. Piensen que anoche, sin ir más lejos, una de estas fábricas de excrementos dio a luz una criatura que algo tiene que comer. Telecinco, como no, es responsable de emitir en lo que llaman “access prime time” (las 9.30, para que usted me entienda) un nuevo programa presentado por Carmen Alcayde y dos señoritas más. Se llama “Fresa ácida”, pero la verdad es que más que una fruta parece una hortaliza. Concretamente un tomate.


Carmen Alcayde, inolvidable presentadora del infecto “Aquí hay tomate”, no puede evitar que el espíritu de aquel programa sobrevuele cada segundo de “Fresa ácida”. Me temo que no saben hacer otra cosa. “Somos las defensoras del pueblo”, aseguran muy ufanas las agresivas chicas, convencidas de que su programa es periodismo y se dedica a la denuncia. Me troncho. Porque lo cierto es que se limitan a burlarse de las personas mayores (“ancianolescentes”, les llaman), sobrevolar en helicóptero la casa de Ronaldo, y asegurar que en la liga española hay más de diez jugadores homosexuales. “Se me va a salir una breva”, dijo la presentadora rubia, subiéndose el vestido, en el momento más inteligente del programa. La última miseria de Telecinco.

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P.D.

Podría dedicar esta postdata a Jaime de Marichalar, humillado sin piedad por una de las grandes instituciones españolas: el museo de cera. Sólo un día después de que se hiciera oficial su divorcio, su figura ha dejado la sala taurina, el limbo donde reposaba tras su “cese temporal de la convivencia”, para pasar definitivamente a los almacenes junto a “otras figuras en desuso”. Pero no me gusta hacer leña del árbol caído. Además, algo me dice que la república ha ganado un seguidor.

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Un motivo para NO ver la televisión

Those Darlins

Cd: Those Darlins.

Kelley Darlin, Jessi Darlin, Nikki Darlin tienen poco más de veinte años, escriben sus propias canciones y  tocan respectivamente bajo, guitarra y ukelele. Se consideran una banda pop. Son Those Darlins, la última sorpresa de la música norteamericana. Su primer disco suena sorprendentemente original y fresco, sin duda gracias a la enloquecida mezcla de pop indie, rock, punk y músicas tradicionales.


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